Santa Cruz de Tenerife

Vivir en Los Lavaderos

Los vecinos de este popular barrio de Santa Cruz, castigado con dureza por la riada del 31 de marzo de 2002, tienen una aspiración colectiva: permanecer donde nacieron ellos y sus antepasados.
JOSÉ D. MÉNDEZ, S/C de Tenerife
8/jun/03 9:46 AM
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JOSÉ D. MÉNDEZ, S/C de Tenerife

Hablar de Los Lavaderos es hacerlo de uno de los lugares más emblemáticos de Santa Cruz. Surgido alrededor de las piletas en las que se lavaba la ropa de forma pública desde algo antes de la mitad del siglo XIX, rezuma solera e historia por todos lados. En la actualidad, la gran aspiración y el deseo de sus vecinos pasa por quedarse donde nacieron y donde siempre vivieron sus antepasados. Y todavía más, tras el duro varapalo que supuso el castigo de la riada del 31 de marzo de 2002, que se llevó la vida de dos personas y la casa de varias más, uniendo a todos en el dolor.

Una de las características principales de Los Lavaderos es su condición de núcleo casi familiar, en el que prácticamente todo el mundo se conoce. Nació oficialmente como barrio en 1839, junto a las 60 piedras a las que acudía "todo el Santa Cruz de la época". Eran tiempos de comunicación oral, sin radio, sin televisión y sin periódicos, en los que las noticias corrían de boca en boca, sobre todo en lugares públicos como el que nos ocupa, adonde llegaban gentes, sobre todo mujeres, de todas las zonas de la capital.

Marina Cabrera Rodríguez es desde hace ya muchos años la presidenta de la asociación de vecinos Arcipreste de Los Lavaderos. Es ella la que establece los límites geográficos de un barrio que mantiene el orgullo de serlo. Hoy en día los mismos son la Rambla, la calle Francisco Guerrero Cazorla e, incluso, el propio hotel Mencey, "en cuya entrada existió una hilera de casas terreras, cuyos ocupantes, familiares y descendientes residen actualmente en el barrio de La Salud".

Marina Cabrera destaca la colaboración de sus compañeros de directiva y vecinos y establece como principal problema la falta de suelo público. Comenta que "ya hay planes para que, en principio, la gente se quede aquí, aunque ése es el principal problema. Nosotros lo tenemos muy claro". La presidenta de Arcipreste agradece al ayuntamiento "las labores de limpieza en el barranquillo de Pino de Oro y en el barranco de Almeida donde están haciendo muros de contención. También han estado trabajando muy bien en El Fuerte y en el Fuerte de los Negros y hay que agradecerlo. Todo lo que se haga es poco para evitar que se repita una tragedia como la del 31-M".