Santa Cruz de Tenerife

El Cabildo adjudica el cultivo de 200.000 plantas autóctonas para la restauración ambiental


ACN, S/C de Tenerife
12/jun/03 18:07 PM
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ACN, S/C de Tenerife

El Cabildo de Tenerife ha decidido adjudicar los trabajos necesarios para el cultivo y mantenimiento de 200.000 plantas con destino a la repoblación de espacios naturales protegidos, así como a programas similares desarrollados por otras administraciones y particulares.

Esta iniciativa supone una inversión de 184.000 euros y está destinada, como en campañas anteriores, a disponer de un fondo material suficiente para llevar a cabo planes de actuación medioambiental. Las tareas serán realizadas en el vivero insular de flora autóctona, que se encuentra ubicado en el Centro Ambiental La Tahonilla, de La Laguna.

Según el consejero insular en funciones del área de Medio Ambiente, Wladimiro Rodríguez, "todas las plantas producidas por este sistema deben contar con las suficientes garantías de calidad. Hay que tener en cuenta que van a ser distribuidas por nuestro entorno natural, por lo que han de ser cultivadas siguiendo unas normas estrictas según los principios de conservación de la biodiversidad y del medio ambiente. De esa manera, se efectúa un control completo desde el momento en que entran los frutos en el vivero hasta que salen para su plantación en el campo".

El proceso que siguen los ejemplares producidos es muy complejo y carente de tratamientos fitosanitarios que pudieran afectar al medio natural. Las labores conllevan una serie de pasos a seguir, desde la preparación del suelo hasta la recolección, que se hacen necesarios para conseguir unas plantas que posean las condiciones adecuadas.

Análisis y diseño

En ese contexto, los técnicos insulares, en colaboración con especialistas de la Universidad Complutense, han puesto a punto este año una fórmula que permite la realización de análisis y diseños experimentales de producción de forma automática y eficiente.

El vivero insular de flora autóctona ha pasado en los últimos años de producir ejemplares de una docena de especies, como es el caso de los pinos canarios, fayas, laureles o madroños, a superar ya el centenar de plantas propias de la Isla.

Esa disposición, que se traduce en las oportunas intervenciones de restauración, contribuye a la mejora de nuestra biodiversidad, lo que constituye un elemento fundamental en el mantenimiento del equilibrio ecológico.

A ello se añaden las previsiones de habilitar un banco de germoplasma para almacenar semillas con las que atender las necesidades de producción futuras.