Santa Cruz de Tenerife

Los vecinos de Añaza piden que siga abierta la única guardería municipal

El colectivo plantea renovar la concesión, que se cumple con el fin de curso, a la empresa Tara. Esta última se hizo cargo de la instalación, con capacidad para más de 50 niños, tras el traspaso de una ONG que ya no podía mantenerla.
EL DÍA, S/C de Tenerife
25/jun/03 18:12 PM
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La de Añaza es la única guardería de titularidad municipal de Santa Cruz. El próximo 1 de julio cerrará sus puertas hasta septiembre y con el fin de curso se presenta un momento importante para su futuro, ya que se cumple el plazo de concesión a la empresa Tara, el nombre con el que se conoce al recinto.

Llamada anteriormente la Casa de Niños y Niñas de Añaza, y gestionada durante once años por la ONG Liga Canaria de la Educación y la Cultura Popular, pasó a Tara, después de que problemas económicos y burocráticos impidieran seguir a la Liga, y tras la mediación de los colectivos vecinales del barrio. Estuvo sobre dos meses cerrada y la reapertura fue muy celebrada ante la necesidad de cubrir aspectos clave como el del comedor tanto en este recinto como en la otra guardería, que pertenece asimismo a una ONG, o en los dos colegios. La adjudicación de la explotación se cumple en este curso.

Lo que los vecinos de la zona, a través de la asociación 8 de Marzo, pretenden es que se renueve la concesión a Tara porque están muy contentos con esta empresa, que cuenta con otra guardería en Candelaria. El colectivo vecinal recuerda el compromiso del alcalde y del consistorio, con la unanimidad de los grupos políticos, de atender esta importante necesidad social en Añaza.

En julio está previsto que se inicien las obras de ampliación del recinto, con un aula más, que aumentará la capacidad hasta los 70 niños, además de trabajos de reparación de la cocina y en las escaleras.

La guardería abre de 08:30 a 15:00 horas, tiene tres aulas y en ella trabajan cinco personas. Los vecinos se opusieron a un plan para desviar parte del presupuesto y construir otra en El Sobradillo, aludiendo a razones sociales y demográficas, que incluyen otras luchas como la solicitud de un tercer pediatra para el centro de salud.

Los vecinos no quieren que este momento de vacío afecte al futuro de la guardería y piden que se cumplan estrictamente los plazos tanto de renovación como de fin de las obras para que en septiembre todo esté ya funcionando: matriculaciones, renovaciones, nuevas plazas y comedor. También solicitan un seguimiento de los niños por la tarde con actividades en la ludoteca, o escuela de padres.

La preocupación sobre el vacío burocrático parece justificada. Los responsables que se encontraban ayer en la guardería impidieron trabajar con normalidad al compañero gráfico. Le solicitaron una autorización del ayuntamiento, pero desde allí argumentaron que no hay ni siquiera concejal de Asuntos Sociales.