Santa Cruz de Tenerife

la otra playa de Santa Cruz

Refugio de nudistas y amantes de "varar" entre las olas, siempre tuvo la condición de hermana pequeña de Las Teresitas. Un lugar entrañable de la ciudad que precisa de una regeneración.
JOSÉ D. MÉNDEZ, Tenerife
30/jun/03 18:16 PM
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La playa de Las Gaviotas aparece en la mayor parte de las guías nudistas nacionales e internacionales. La razón es lógica: fue el paraíso para los amantes de esta forma de afrontar el encuentro con la naturaleza durante una mala época para las libertades. Pero también es mucho más, como puede apreciarse a través del análisis de los grupos humanos y "urbanos" que la transitan.

La historia del nudismo en Las Gaviotas es antigua, aunque, como resulta lógico, había dificultades para llevarlo a cabo. En los últimos tiempos, este colectivo todavía numeroso y pionero en la playa ha visto algo perturbado su paraíso. Algunos empiezan a sentirse incómodos porque ya son casi más los que cogen el sol como en el resto de los sitios turísticos, o sea en bañador, y bastantes los que se dedican al deporte de mirar. Pero la playa es de todos.

La descripción fría de Las Gaviotas nos lleva a una playa de arena negra grano medio, de 280 x 43 metros, oleaje moderado, ocupación alta, rodeada de un terreno escarpado, árido y agreste, sin apenas vegetación y alejada de poblaciones, excepto la cercana Urbanización Playa Chica. Se accede a ella por la carretera TF-112 que va de Santa Cruz a Igueste. Pero tampoco es sólo eso.En los primeros años 80 aparecieron los primeros "surferos", el otro grupo humano que destaca en Las Gaviotas. O mejor que "surferos", amantes de "varar", o sea de coger olas con las pequeñas tablas, los "body board", que se adaptan mejor a las características de la también conocida como "El Roquete" por la forma peculiar de unas olas que se unen muy rápido, lo que las hace propicias para las tablas de reducido tamaño. Hasta Las Gaviotas llegaban muy temprano en guagua y por una carretera llena de curvas para satisfacer su afición. Pero tampoco está todo dicho con ellos.

Sin querer ofender ni meter a todo el mundo en el mismo saco, a Las Gaviotas han ido siempre muchos "mirones". Y también gente joven, con un concepto "alternativo" y rebelde de la vida. Eran amantes del fútbol en la arena en un lugar privilegiado para ello, de las cervecitas compartidas u otros hábitos reservados para la intimidad. Como puntos de encuentro, los "kioskos" de Charly, que eran dos, aunque ahora sólo queda uno. Todavía falta un grupo por analizar: los vecinos.

30 familias

Unas 30 familias de los 100 apartamentos construidos residen en Playa Chica todo el año, número que crece los fines de semana y en verano. Ellos son los auténticos habitantes de la playa. Esta urbanización, un edificio singular excavado en la roca, se construyó hace algo más de 30 años. Después de un tiempo de pleitos por definir el uso de la playa, solucionado con un camino común, los "grupos humanos" han aprendido a convivir.

La riada del 31 de marzo de 2002 supuso un duro golpe para los amantes de La playa al destrozar la vía de acceso. Hace un mes comenzaron las obras para rehacer la vía, incluidos los trabajos en la carretera de El Suculum hasta la entrada a la playa. Todo gracias al acuerdo a tres bandas entre ayuntamiento, la empresa Actuca, dueña de los terrenos, y los vecinos. Para octubre se plantea afrontar por fin una gran obra, tanto en la vía de acceso como en los barrancos.