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El alcalde inaugurará esta tarde, a las 18:00 horas, una réplica del Chicharro que regaló la expedición venezolana Liqui-Liquis al pueblo chicharrero. La escultura original fue robada hace tres años.
EL DÍA, S/C de Tenerife
4/nov/03 21:59 PM
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A las puertas del tercer aniversario del robo del Chicharro de los depósitos municipales, en donde estaba custodiado por las obras del plan Urban, el ayuntamiento cerrará esta tarde un culebrón que muchos consideraron un "atentado" contra el orgullo chicharrero.

La inauguración de la réplica tendrá lugar hoy, a las 18:00 horas, frente a la cafetería El Águila. Prueba de la importancia que le confiere la corporación es el cuidado acto protocolario que regirá esta ceremonia. A diferencia de la presentación del "Cardumen", instalada frente a la central de CajaCanarias, en la reposición del Chicharro participará la Banda Mu- nicipal de Música, que interpretará "Alma llanera" y el "Pasodoble Islas Canarias".

Curiosamente, los escultores Francisco Javier Rodríguez de Armas y Evelina Martín Rodríguez fueron los ganadores de concurso para reponer el Chicharro, a la que llamaron el "Cardumen". Ellos han modelado la réplica de la escultura vieja, al ser los responsables del taller Bronzo, una de las pocas fundiciones de estas características que existen en la Isla. El deteriorado estado en el que se encontraron en Valencia los restos del Chicharro impidió reconstruirlo.

Una vez se emitió el veredicto, Trino Garriga, de la expedición canario-venezolana Liqui-Liquis (organización que regaló el Chicharro primitivo al pueblo de Santa Cruz), comprometió al alcalde a encargar una réplica del original. Coordinados con la empresa Origen Canarias, los escultores se pusieron manos a la obra.

Pese a que el Chicharro viejo estuvo en las calles desde el 17 de febrero de 1979, cuando fue inaugurado, hasta 20 años después, una de las tareas más difícil fue encontrar fotos que permitiera sacar el molde. Gracias a la documentación gráfica aportada por Trino Garriga, se realizó la copia.

La idea del Chicharro original surge de Garriga, desde el 7 de marzo de 1977 miembro honorífico de la Comisión de Fiestas. Este carnavalero no sabía cómo devolver esta gracia al pueblo de Santa Cruz. Tras diferentes contactos con el entonces alcalde Félix Acuña Dorta, se comprometió a encargar un monumento que significara el orgullo del chicharrero. Este fotógrafo trasladó su inquietud al pintor Juan Ruano, que hizo el boceto que llevó Garriga a los Amigos del Arte del Hogar Canario en Venezuela (Liqui-Liquis).

Emilio González Falcón, discículo del escultor Enrique Cejas Zaldívar (que talló en piedra los murales de la plaza de España o acuñó el busto de Teobaldo Power colocado frente al instituto que lleva su nombre en Santa Cruz) realizó en escayola una pequeña maqueta inspirada en la idea de Ruano. Garriga recuerda que, como era blanca, se pintó para que tuviera apariencia de bronce. Durante un mes estuvo expuesta en la Sala de los Espejos del Hogar Canario, para que los socios participaran en la suscripción popular con la que se costeó su fundición. Un destacado socio del Hogar, de apellido Camacho, era subdirector de la Escuela de Industriales de Caracas y encargó a los alumnos la escultura.

La obra fue custodiada en el Hogar Canario hasta que la embarcaron en un avión de Iberia para su traslado a Tenerife. Aquella aventura comenzó con mal pie, cuenta Garriga, quien recuerda cómo una avería en el avión impidió que se cumpliera con los plazos, lo que obligó a demorar su presentación en Tenerife.

El retraso del vuelo fue paliado por Iberia con la decisión de no cobrar los portes a los Liqui-Liquis. "Llegamos de madrugada a Tenerife y velamos el Chicharro en El Recreo. Allí nos esperaban Juan Domínguez del Toro, entonces responsable de Fiestas, y el gobernador civil, Luis Mardones". Garriga reconoce que "realmente, el Chicharro no era una obra de arte, sino un sentimiento de hermanamiento canario-venezolana que se fundió en esta escultura", y que hoy recupera Santa Cruz.