Santa Cruz de Tenerife

Emotivo encuentro generacional

El colegio público Miguel Pintor, del barrio de La Alegría, acogió una novedosa iniciativa: mayores y niños del área metropolitana intercambiaron experiencias lúdicas y culturales, tal como hicieron antes en otros centros.
EL DÍA, S/C de Tenerife
1/dic/03 23:23 PM
Edición impresa

EL DÍA, S/C de Tenerife

El Cabildo celebró durante la pasada semana en diversos colegios del área metropolitana unas jornadas de convivencia entre niños y personas de la tercera edad. Tuvieron lugar tanto en centros educativos de la capital como de La Laguna y en ellas se vivieron momentos de intensa emoción en un ambiente de peculiar encuentro generacional. La última etapa tuvo por escenario el CP Miguel Pintor, del barrio de La Alegría.

Los actos programados por la Corporación insular contaron con la participación de alumnos de los centros públicos Clorinda Salazar, Antigua Filiar de Taco, Tena Artigas y el mencionado Miguel Pintor, así como con mayores de las asociaciones Acaymo y Club Las Mercedes, que intercambiaron distintas experiencias de carácter lúdico y cultural. En estos escenarios se vivieron momentos de especial intensidad cuando los mayores y los más pequeños se mezclaron para realizar parodias o interpretar una antiguas formas de vida, que van camino de la extinción si nadie lo remedia.

Estas jornadas forman parte de las actividades programadas por el Instituto Insular de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) para el colectivo de mayores de la Isla. En este caso se trata de una acción diseñada dentro del proyecto Ansina Solidaria 2003, que tiene como objetivo favorecer un encuentro intergeneracional que contribuya a fomentar las relaciones de los niños con los mayores, así como a potenciar la función social y la imagen del mayor en el seno de la comunidad.

Los Derechos del Niño

Estos encuentros se han ideado en el marco de la conmemoración del Día Internacional de los Derechos del Niño y han permitido que mayores y pequeños compartan distintos juegos cooperativos o las mencionadas representaciones teatrales, entre otras iniciativas.

De esta manera se ha querido promover el aprendizaje mutuo, la transmisión de tradiciones y herencias culturales y que ello revierta en beneficio de ambos colectivos.

Los niños han podido así conocer en mayor medida el perfil de las personas mayores, las actividades que realizan en los clubes y asociaciones donde se reúnen, así como determinadas tradiciones de la cultura popular.

Entre otras actividades, han asistido en calidad de público a actuaciones de grupos folclóricos, o a representaciones de juegos tradicionales canarios como son el salto del pastor, el juego del palo, la petanca, los boliches o el teje.

Al término de cada jornada se ha procedido a dar lectura de la declaración internacional de los derechos del niño.

Este proyecto ha sido acogido de forma espléndida tanto por los niños como por los "veteranos". Muchos de estos últimos no han tenido inconveniente en dar marcha atrás en la máquina del tiempo para participar de los juegos como si fueran chiquillos. Para ello se han disfrazado y, dejando atrás las inhibiciones, han participado activamente en estas actividades.

En cuanto a los niños, la sorpresa y timidez iniciales fueron superadas con rapidez, desde el momento en el que entraron en contacto con estos "abuelos por un día", con los que compartieron vivencias y juegos de diversa índole.