Santa Cruz de Tenerife

En nombre de Luis Celso

El Hotel Escuela albergó el pasado sábado el homenaje al que fuera líder vecinal de Añaza, un encuentro de su familia y sus amigos de siempre para recordar la figura de un luchador.
J.D.M.
13/nov/17 6:08 AM
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E moción y nostalgia. Fueron los sentimientos que primaron en la velada que el pasado sábado sirvió de homenaje en el Hotel Escuela Santa Cruz a la figura de Luis Celso García Guadalupe. Líder vecinal tanto en la Cepsa, barrio de nacimiento, como en Añaza, donde vivió, y luchador por las causas sociales justas hasta su fallecimiento en diciembre de 2014. Pero, sobre todo, padre y amigo. El encuentro de familiares y compañeros o camaradas fue, precisamente, lo que, tal y como quería su hijo Samuel, planeó sobre un evento que llenó el salón con unas 150 personas.

Durante hora y media los presentes asistieron, con el actor Miguel Ángel Batista como brillante maestro de ceremonias, al repaso de la vida y la obra de quien fuera por encima de todo un hombre de izquierdas. El primer recuerdo fue para su familia. Luego llegó el de aquellos que más cercanos estuvieron a él en su faceta pública.

Amigos "que ya descansan a su lado" como Félix, José Ramón y Ginés. Personas que nunca le fallaron. Samuel, que preside la Asociación Sociocultural Luis Celso García Guadalupe, apostó por la vocación de continuidad del evento en próximas ediciones. El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, que acudió acompañado de los concejales del PP Yolanda Molinés y José Carlos Acha, valoró la capacidad de diálogo de Luis Celso, en las formas y, al propio tiempo, la firmeza de sus convicciones, en el fondo.

Después llegó el momento de las placas que entregó la familia en medio de un ambiente muy especial al que ayudaron los vídeos proyectados. Su sobrina, Débora Guzmán, ahijada de bautizo, y sus hijos, Patricia y el mencionado Samuel, entregaron esas distinciones a los descendientes del gran luchador Pancho Camurria, símbolo del barrio de nacimiento de Luis Celso, o a los de Paco Morell, otra persona clave en la vida del homenajeado desde la amistad.

También hubo una placa para Cristina Marrero, "alumna aventajada" en la estrategia de lucha vecinal que mantiene en la barriada de José Antonio; a la Refinería de Tenerife, institución "donde empezó casi todo" para los trabajadores de la época; y a Óscar Izquierdo, actual presidente de Fepeco, con una trayectoria vital paralela a la de Luis. Por último, a cuatro periodistas que compartieron con él mucho tiempo desde su faceta pública: Tachi Izquierdo, José Juan Rolo, Manuel Artiles y José Domingo Méndez.

En medio de la entrega actuó el grupo musical BASF 60 Minut, que interpretó canciones de los años 80, las que más gustaban a Luis, compuesto por amigos suyos: Jorge, Susy y Luis lo dieron todo sobre el escenario.

Tarde emotiva y especial de una primera edición porque, como dice Samuel García Herrero, "quedan muchas personas y entidades para reconocer y dar las gracias". De estar ayer (no solo en espíritu), al ver a tanta gente Luis habría pronunciado su frase preferida: "Qué pasa, papi".