El Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), dependiente de la Consejería de Economía, Industria, Comercio y Conocimiento del Gobierno de Canarias, ha desarrollado una prótesis torácica de titanio implantable pionera en el mundo por ser la primera totalmente personalizada y flexible, lo que permite que se adapte a los movimientos respiratorios del paciente y a la expansión de la caja torácica.

La prótesis ha sido desarrollada por el departamento de ingeniería biomédica del ITC y se ha implantado en el Hospital Universitario Central de Asturias.

El implante fue diseñado e impreso a través de tecnología 3-D, y supone una réplica exacta de las costillas sustituidas del paciente. Además, dispone de un novedoso sistema dinámico que no había sido creado nunca hasta el momento para que su funcionamiento sea casi idéntico al del esqueleto.

Este hecho supone un importante avance, ya que en las prótesis torácicas tradicionales podían llegar a romperse, provocar, en algunos casos, infecciones pulmonares, y limitar la respiración de paciente dada la rigidez que les toca soportar. Sin embargo, el nuevo implante proyectado por el ITC y fabricado en titanio denso biocompatible presenta numerosas ventajas, entre la que destaca su dinamismo, que la dota de total adaptabilidad al cuerpo del paciente.

A lo largo de los últimos años, el Instituto Tecnológico de Canarias ha desarrollado más de 1.000 dispositivos médicos para humanos y animales, dirigidos a las áreas quirúrgicas relacionadas con el hueso, la cirugía ortopédica, la maxilofacial, la torácica y la neurocirugía.

Desde el departamentos de ingeniería biomédica del Instituto es desde donde se desarrollan las actividades de diseño y fabricación de implantes a medida, y de integración electromecánica para dar soporte a la ingeniería de tejido.

Por otro lado, fue el propio Hospital Universitario de Asturias (HUCA) el que dio a conocer la noticia de la implantación de la prótesis. De hecho, los doctores responsables de la intervención calificaron de "espectacular" la evolución postoperatoria del paciente intervenido, que pudo comenzar a andar al tercer día de operación.

La prótesis costó alrededor de 5.000 euros y consiste en una pared torácica de tres arcos costales extirpados al paciente de 53 años que fue diagnosticado con condrosarcoma (cáncer).

Se considera que se ha abierto el camino a prótesis personalizadas y dinámicas.