Sociedad

Máxima expectación en Argentina ante el debate sobre la legalización del aborto

Madrid, Europa Press
14/jun/18 7:59 AM
eldia.es
Decenas de agentes antidisturbios en las inmediaciones del Congreso./Marina Guillén (EFE)

Miles de personas se han reunido este miércoles frente al Congreso de Argentina, en la capital, Buenos aires, en el marco de un histórico debate sobre la legalización del aborto que podría alargarse hasta la mañana de este jueves.

Hasta el momento, el proyecto de ley, que permitirá poner fin a cualquier embarazo en las primeras 14 semanas de gestación, cuenta con 122 votos a favor, 125 en contra y 2 abstenciones en la Cámara de Diputados, que está compuesta por 257 escaños, según ha informado el diario local 'Clarín'. Esto sitúa en siete el número de diputados que queda aún por votar.

A pesar de los diversos proyectos presentados sin éxito en los últimos años en el Congreso, el presidente argentino, Mauricio Macri --que se ha mostrado contrario a la práctica-- ha afirmado que dejará a sus legisladores votar libremente.

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, ha destacado que se está "viviendo un debate histórico en el Congreso de la Nación" y ha señalado que "el lugar de la discusión que corresponde es ese independientemente de la posición personal que tenga el presidente y cada uno de los que integra el Gobierno". "Este es un tema que ha sido tabú durante mucho tiempo y nosotros, insisto, no tenemos temas tabú", ha asegurado.

El debate ha dividido a las principales fuerzas políticas del país sudamericano y del mismo oficialismo, que normalmente se identifica con ideas de centroderecha y, sin embargo, cuenta con legisladores que apoyan el proyecto.

Actualmente Argentina permite el aborto en ciertos casos de violación o riesgo para la salud de la madre, pero algunos organismos han denunciado que muchos jueces retrasan la autorización --lo que imposibilita el aborto más tarde-- y que hay médicos que se niegan a practicarlo.

De recibir el visto bueno de la Cámara de Diputados, el proyecto pasará a manos del Senado, donde la influencia de la Iglesia Católica es mayor sobre los representantes.