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Piden entre año y medio y tres años para un hombre que pegó a su ex mujer

Los hechos ocurrieron en junio de 2000 cuando la víctima se disponía a entregar a sus hijos a su ex pareja y éste le dio dos golpes en la cara, uno en un ojo y otro en la boca, porque la mujer le dijo que no le volviera a pegar a uno de los niños, lo que motivó que la agrediera.

EL DÍA, S/C de Tenerife
23/mar/02 9:35 AM
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El Juzgado de lo Penal número Dos de la Capital tinerfeña celebró un juicio por un presunto delito de lesiones de un hombre a su ex mujer en junio de 2000 y por el que el fiscal pide año y medio de prisión y la acusación particular, tres años.

Según consta en el escrito de calificaciones del fiscal "el acusado, con el ánimo de menoscabar la integridad física de su ex mujer, la golpeó el día 20 de junio de 2000, dándole dos puñetazos en la cara".

A consecuencia de ambos golpes, la mujer sufrió contusiones y hematomas en el ojo izquierdo, heridas inciso contusas en los párpados superior e inferior, contusión y hematoma en la mejilla izquierda y pérdida de una pieza dental.

La agresión se produjo cuando la ex mujer se acercó al domicilio de su ex marido para entregarle a sus dos hijos menores de edad.

Durante la vista oral, el inculpado manifestó que "sólo recuerdo haberle pegado un puñetazo. Fue a mi casa para entregarme a los niños, pero no discutimos. Sí, la agredí. Le di un puñetazo en la cara y tenía puestas las gafas. Ella no me tocó. Salí corriendo porque tenía un corte en el ojo y estaba sangrando".

Declaración de la víctima

En el turno de declaración de la víctima manifestó que "ese día fui a entregarle los niños, pese a que ellos me habían dicho que no querían ir más a casa de su padre. Uno de ellos me dijo que su padre le pegó porque había perdido una Game Boy y le hizo sangre. Ese día llevé a los niños y le dije que el día anterior se había pasado al pegarle a mi hijo porque le hizo sangre. Él me contestó que no me metiera en su vida y yo le contesté que no me estaba metiendo, sino protegiendo a mis hijos. Posteriormente, me dio un puñetazo, me tiró contra la pared y luego me dio otro puñetazo. Salí a la calle sangrando y pidiendo ayuda. Vino una ambulancia y me llevaron al hospital de La Candelaria. El golpe más fuerte fue el del ojo, ya que me rasgó el párpado y tuvieron que intervenirme quirúrgicamente para suturar".

El Ministerio Fiscal calificó los hechos como constitutivos de un delito de lesiones solicitando que se le imponga al acusado una pena de un año y medio de prisión, así como que indemnice a su ex mujer en los gastos odontológicos que le supongan reparar una pieza dental que fue dañada por uno de los puñetazos que le propinó, al tiempo que abone cierta cantidad en concepto de indemnización.

Por su parte la acusación particular, que representaba la letrada Mercedes Zerolo, estimó los hechos como un delito de lesiones con la agravante de abuso de confianza pidiendo una pena de tres años de prisión, así como que abone 60 euros por cada día que estuvo impedida, además de los gastos médicos que supongan el implante de una nueva pieza dental.

La defensa solicitó la libre absolución o la alternativa de una condena de tres fines de semana de arresto a multa de un mes estimando que se tenga en cuenta la eximente de arrebato.

Las consideraciones

El fiscal estimó, durante su informe que "los hechos están claramente probados, ya que el acusado ha reconocido haber propinado los puñetazos, aunque sólo recuerda uno. A juicio del fiscal hay una conversación entre ambos por un maltrato al hijo y entonces la ex mujer es agredida. En el informe forense se reconocen dos golpes, uno en el ojo y otro, en la boca".