Sucesos

La Audiencia se estrena con los juicios rápidos en un caso de venta de cocaína

El fiscal pide cinco años de prisión y la defensa la libre absolución para un hombre que llevaba en una de sus manos cinco bolsitas de cocaína con un peso de 2,2 gramos cuando fue atendido por la Policía en la calle General Mola de Santa Cruz, el 10 de marzo pasado.

EL DÍA, S/C de Tenerife
5/abr/02 9:35 AM
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La Sección Segunda de la Audiencia Provincial tinerfeña celebró ayer su primer juicio rápido por un presunto delito de tráfico de drogas cometido el día 10 de marzo de 2002 por un hombre de 32 años, en la calle General Mola, en Santa Cruz.

Para el que el fiscal solicita una pena de cinco años de prisión y multa de 419 euros al habérsele encontrado encima cinco bolsitas con un peso total de 2,2 gramos de cocaína con una pureza del 27,8 por ciento.

Durante la vista oral, el acusado manifestó que él no se dedicaba a la venta de sustancias estupefacientes, sino que era consumidor desde hacía dos años. Asimismo, dijo que "consumí la mitad de una bolsita y como no era buena le dije a la persona que se la vendió que me devolviera el dinero, pero lo que hizo es que me pegó y perdí el conocimiento".

A petición del Ministerio Fiscal se le exhibieron los folios 16 y 17 del sumario, concretamente en el segundo constaba su declaración en el Juzgado de Instrucción número Uno, donde el inculpado manifestaba que estaba vendiendo bolsitas de cocaína a 30 euros cada una y que se la daba un tal Pablo. Asimismo, se recogía en dicha declaración que el citado suministrador le pegó porque la droga era para venderla y no para que el acusado la esnifara. También se recogía que el acusado le debía 500 mil pesetas al inculpado.

Durante la prueba testifical, uno de los agentes que fue requerido para que se personara una patrulla en la calle General Mola ante una posible pelea, dijo que "este señor llegó hasta nuestro coche con sangre en la boca al haber sido agredido y cuando le abrimos la mano encontramos cinco bolsitas de droga. Nos dijo que estaba vendiendo droga y que le habían pegado para quitarle la droga".

El segundo funcionario del Cuerpo Nacional de Policía manifestó que el acusado dijo que le habían pegado dos personas para quitarle el dinero de la droga que estaba vendiendo.

La defensa del acusado solicitó la libre absolución de su patrocinado habida cuenta de que los agentes no entendían bien lo que les estaba explicando el inculpado, al expresarse este en francés.