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Prisión preventiva para un hombre acusado de amenazar a su ex mujer

Dada la gravedad de los seis delitos de los que se le inculpa y para los que el fiscal solicita cinco años y medio de cárcel, se estimó que hasta el lunes era mejor que fuera recluido en el centro penitenciario Tenerife II. Los hechos han tenido lugar desde 1996 hasta ayer mismo.

EL DÍA, S/C de Tenerife
9/abr/02 9:36 AM
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El Juzgado de lo Penal número Cuatro de la Capital tinerfeña celebró ayer la primera parte de un juicio por amenazas, violencia habitual, atentado a agentes de la autoridad, obstrucción a la justicia; quebrantamiento de medida cautelar y contra los derechos y deberes familiares de los que se acusa a un hombre que tras la vista oral fue conducido a Tenerife II en prisión preventiva hasta el próximo lunes que se celebre la segunda parte del juicio tras haber estimado tanto el juez como el fiscal tal medida.

El acusado, poco antes de comenzar la vista, se acercó, pese a tenerlo prohibido, a su ex mujer en la planta baja del Palacio de Justicia capitalino y le hizo ciertos comentarios, siendo requerido por un agente judicial para que no se acercara a menos de dos metros y medio de la víctima.

El acusado, durante su turno de declaraciones dijo que "sólo aboné la manutención dos veces porque estaba enganchado muy fuerte y no dejaba de fumar (droga). Lo que ganaba trabajando me lo gastaba en droga y no se lo daba a mis hijos. A veces le daba algo a mi hija o mi ex mujer en la mano".

El inculpado negó haber amenazado a su ex mujer, al tiempo que manifestaba que nunca tuvo intención de hacerle daño. "Sí envié las cartas, pero lo hice por amor, no por maldad. No recuerdo el contenido de las mismas. Yo no le mandé ninguna fotografía suya quemada. Eso es mentira, le envié una foto de nuestra boda y otra mía. Cuando le escribía algo no era con mala intención".

Cartas amenazadoras

La ex esposa dijo en el juicio que "desde 1996 he recibido infinidad de cartas que le metía a los niños en las mochilas, las remitía por correo o las dejaba por debajo de la puerta. En las cartas me decía cómo me iba a matar. No tengo miedo, tengo terror. Temo por la vida de mis hijos y por la mía propia. El sábado pasado se acercó a mi en un bar, pero eso no lo he denunciado. Hoy, en la puerta me dijo que a él le iban a meter cuatro años, pero que juraba que me mataba. Mi hija ha estado en tratamiento psicológico, pero ahora ya no puedo permitírmelo. Mi hija ve normal el maltrato que él me da porque no conoce nada más. Estuve seis meses en un centro de acogida y la causa de la separación eran los malos tratos agravados por su toxicomanía".

Persistiendo en su actitud violenta y agresiva hacia su ex mujer - según se recoge en el escrito de calificaciones del fiscal - , el acusado coincidió con ella y el hijo menor de ambos en una guagua, el día 7 de febrero de 1999, conminándola a que le entregara al niño, mientras le colocaba un objeto en la espalda, a lo que la mujer al encontrarse amedrentada accedió.

El inculpado fue condenado por el Juzgado de Instrucción número Uno de La Orotava, a la pena de cuatro fines de semana de arresto.

Por otra parte, el 8 de mayo de 1999, el acusado se presentó, como solía, en el domicilio conyugal insultando a su ex mujer con frases muy fuertes y, tras romper el cristal de una ventana y a presencia de sus hijos menores de edad, le gritó "la próxima vez no te rompo la ventana, sino que te mato a ti". Por estos hechos también fue condenado en sentencia de 9 de junio de 1999 dictada por el Juzgado de Instrucción número Dos de La Orotava, a tres penas de 15 días de multa por tres faltas de daños, injurias y amenazas.

En las calificaciones del fiscal se dice que "también desde la separación de hecho en 1996 hasta el mes de marzo de 2000, el acusado hizo llegar a su ex esposa 32 cartas de contenido intimidatorio, en las que llegaba a afirmar que le daría muerte con un puñal, de forma que no muriera enseguida sino hasta que viera la propia muerte de él y precisando con detalles el modo de clavarle el arma blanca.