Sucesos
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
La UE acuerda prohibir los platos, cubiertos, bastoncillos y pajitas de plástico en 2021 leer

Un camarero, absuelto de una agresión sexual tras pasar 18 meses en prisión


EL DÍA, S/C de Tenerife
11/may/02 9:37 AM
Edición impresa

Un joven camarero, de 27 años, ha sido absuelto de un delito agresión sexual por el que el Ministerio Fiscal solicitaba una pena de ocho años de prisión y que supuestamente ocurrió en noviembre de 2000, en un restaurante del paseo marítimo de Los Cristianos.

En el fallo de la sentencia se recoge que debe ponerse inmediatamente en libertad al acusado, ya que ingresó en prisión provisional el 4 de noviembre de 2000 y la sentencia fue dictada el 30 de abril de 2002.

Según consta en la sentencia del caso, "el procesado y su compañero estaban colocados como camareros el 3 de noviembre de 2000, en un restaurante sito en el paseo marítimo de Los Cristianos, municipio de Arona, y ese día, sobre las once y media de la noche, acudieron a dicho local dos ciudadanas inglesas, las cuales permanecieron en el restaurante una vez que el establecimiento ya había cerrado al público, para terminar de tomar unas copas entablándose una conversación entre el acusado, su compañero y las dos mujeres, lo que motivó que entre las parejas se alcanzase un importante grado de intimidad, hasta el punto de tener relaciones sexuales, en el local, entre el compañero del acusado y una de las inglesas".

Seguidamente "se sirve tequila para los cuatro, momento en que la denunciante pidió limón para tomar el tequila indicándole el acusado que fuera a buscarlo ella misma en la parte trasera del restaurante donde la siguió el procesado, en cuyo lugar realizaron el acto sexual, sin ponerle preservativo el acusado".

No medió violencia

En el texto legal se dice que no ha quedado probado que el acusado, para lograr el acceso carnal con la denunciante recurriese a la violencia o intimidación.

Por otra parte, el reconocimiento forense no detalla señal alguna de delito por el que acusa el fiscal y "sí, posiblemente, cierta embriaguez en la denunciante".

Tal y como se recoge en los fundamentos de la sentencia, "el procesado nunca negó que haya existido relación sexual, pero siempre afirmó que fue con el consentimiento de ambos y lo cierto es que, teniendo en cuenta los hechos, el lugar y la ocasión es lo más creíble, pues el ambiente de diversión y confianza que de forma espontánea se crea entre las dos parejas parece propicio, si bien parece ser que la denunciante hubiese preferido tener la relación sexual con el otro camarero antes que con el inculpado, teniendo en este punto más suerte su compañera".

Al hilo también se explica que "si para la relación sexual, el acusado hubiese necesitado recurrir a la violencia, nada había impedido a la denunciante demandar ayuda de su compañera y del otro camarero que se encontraban en el mismo local y nadie oyó, siquiera leves gritos, de lo que se ha de deducir que la relación fue consentida". En el reconocimiento forense no se encontró huella alguna de violencia en los órganos genitales de la mujer, pero resaltan el grado de embriaguez.