Sucesos

Cae al mar un "Jumbo" chino y perecen las 226 personas que viajaban a bordo

Del total de ocupantes del avión siniestrado, 195 eran taiwaneses, tres procedían de Singapur y uno era ciudadano suizo, aunque todavía no se ha concretado la nacionalidad del resto de las víctimas, entre ellas tres bebés.

EFE, Taipei
26/may/02 9:38 AM
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EFE, Taipei

Los equipos de salvamento taiwaneses continúan las operaciones de rescate del avión que cayó ayer en aguas del estrecho de Taiwán, aunque con pocas esperanzas de encontrar supervivientes entre las 226 personas que viajaban en el aparato.

Más de un centenar de cadáveres fueron avistados en la costa de Makung, en la isla de Penghu, al sudoeste de la isla de Formosa, mientras prosiguen sus esfuerzos para recuperar cuerpos del mar y encontrar la caja negra del avión.

Por el momento las autoridades no han informado sobre el número de cadáveres recuperados, aunque han detallado que éstos han sido trasladados a Penghu para su identificación.

El aparato, un Boeing 747 - 200 de la compañía China Airlines que volaba desde Taipei a Hong Kong, desapareció de pronto del radar del aeropuerto Makung, una de media hora después despegar, cuando estaba a 35 mil pies de altura, informaron las autoridades del aeropuerto taiwanés.

Fuentes oficiales pronto confirmaron que el Boeing 747 había caído al mar, y las autoridades enviaron seis aviones y doce barcos militares para las operaciones de rescate.

En un comunicado oficial, China Airlines informó de que de los 226 ocupantes del avión, 195 eran taiwaneses, tres procedían de Singapur y uno era ciudadano suizo, aunque todavía no se ha concretado la nacionalidad del resto de las víctimas, entre ellas tres bebés.

La aerolínea taiwanesa ha preparado varios vuelos especiales para trasladar a los familiares de los pasajeros a Makung, desde donde se dirigen las operaciones de rescate y salvamento.

En un ambiente de descontento y desolación, los familiares de las víctimas pedían a los responsables de China Airlines información detallada sobre el suceso.

"Queremos saber si hay supervivientes y nadie nos dice nada", se quejaba el allegados de una de las víctimas, aunque la mayoría sólo espera ya recuperar los cadáveres.

El gerente de China Airlines, Chang Liang - Shi, rehusó hacer comentarios sobre las causas del siniestro hasta que no se recupere la caja negra, aunque apuntó que, en caso de que éste se debiera a una avería, el piloto habría tenido tiempo de comunicarse con el aeropuerto de Makung.

Sin embargo, el hallazgo en la ciudad de Changhua, en el sur de Taiwán y a más de 100 kilómetros de donde ocurrió el accidente, de trozos de documentos, revistas y restos de asientos procedentes del aparato indican que el avión pudo haber estallado en el aire.

Por su parte, el Consejo de Seguridad Nacional de Taiwán ha enviado una comisión a Penghu para investigar si el siniestro pudo deberse a un acto terrorista, y revisará tanto el historial de los pasajeros como el origen y destino de la carga transportada.

El aparato siniestrado, de 22 años y ocho meses de antigüedad, iba a ser retirado de la flota taiwanesa y en dos meses se iba a entregar a una aerolínea tailandesa que había pagado 1,5 millones de dólares (1,6 millones de euros), informó un portavoz de China Airlines.