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La Audiencia exculpa a un bosnio acusado de agresión sexual

Durante el juicio, el inculpado adujo su inocencia, que fue confirmada por las pruebas forenses. El fiscal pedía tres años de prisión, mientras que la defensa solicitaba la absolución.

EL DÍA, S/C de Tenerife
24/oct/02 9:50 AM
Edición impresa

La Sala de lo Penal de la Audiencia Provincial tinerfeña dejó en libertad, según pudo saber este medio, a un súbdito bosnio acusado de ser el autor de un presunto delito de agresión sexual en grado de tentativa a una súbdita colombiana, ocurrido, el día 15 de marzo de 2002 y por el que el fiscal pedía una pena de tres años de prisión, así como una multa.

El acusado, que según ha podido saber este periódico a través de su abogado Leopoldo Escobar Martínez de Azagra, se encuentra bien y en libertad tras haber pasado siete meses en prisión por esta causa.

Tal y como ya publicó EL DÍA, durante la sesión el inculpado dijo que "soy cristiano ortodoxo y juro por Dios, por mi vida y por la de mi familia que no hubo ninguna agresión sexual".

Ninguno de los médicos forenses que intervinieron en la prueba practicada en la vista oral calificó las lesiones como compatibles de una agresión sexual.

Escobar Martínez de Azagra, abogado que llevó el caso por turno de oficio, solicitó la libre absolución para su patrocinado por entender que las acusaciones que habían en su contra eran falsas.

Las dos partes

El fiscal, modificó sus calificaciones ampliando su petición de pena por un delito de agresión sexual en grado de tentativa por el que solicitaba tres años de prisión y propuso la existencia de una falta de lesiones por la que pidió una multa de un mes con cuota diaria de seis euros.

Durante el informe del acusador público manifestó que "el inculpado dijo a la víctima que esa noche quería mantener relaciones sexuales y ninguna de las dos quiso. Luego, él se va al dormitorio de la denunciante y vuelve en una segunda ocasión, ante lo cual la compañera de piso se despierta por el alboroto. La mujer le dice que si continúa con esa actitud llamará a la Policía y baja la compañera a la calle para avisar a los agentes. Él aprovecha y obliga a la víctima a entrar en el dormitorio, le quita el pantalón del pijama y le roza los genitales, al tiempo que le provoca unas lesiones durante el forcejeo. Esa noche habían cenado y tomado algo de alcohol, pero no el suficiente como para que el acusado no supiera lo que estaba haciendo, luego no puede alegarse ni una atenuante ni una eximente".

Al defensor le extrañaba que su defendido no presentase ninguna lesión si la víctima pesa casi cien kilos, además también aludió a que "no ha habido acceso carnal y hay que recordar que fueron ellas las que le ofrecieron quedarse en su casa pagando seis euros al día".