Sucesos

Solicitan 15 años de cárcel para un joven por violar a una anciana de 87 años


EFE, Ciudad Real
4/dic/02 9:53 AM
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EFE, Ciudad Real

La Fiscalía de Ciudad Real pidió ayer una pena de 15 años de prisión para el joven de 28 años J.M.C., vecino de la localidad ciudadrealeña de Albaladejo por la violación e intento de robo a una anciana de 87 años en este municipio, en el juicio que por este caso se celebra en la Audiencia Provincial.

Durante la vista oral, a la que no asiste la víctima al ser declarada incapaz tras las lesiones psicológicas sufridas, el acusado, que se encuentra en la prisión de Herrera de La Mancha desde noviembre de 2001, negó todos los hechos que se le imputan y haber amenazado a la mujer, una indigente que vivía sola, con un gran cuchillo.

Sin embargo, dos guardias civiles que comparecieron como testigos declararon que en la noche del 1 de noviembre de 2001 la mujer se presentó en el cuartel de Albaladejo muy alterada y con una hemorragia vaginal, como se comprobó en la exploración médica que se le realizó en el centro de salud y, más tarde, en el hospital de Valdepeñas.

Los agentes añadieron que la víctima declaró haber sido objeto de una violación, después de que el acusado la forzara y amenazara con un cuchillo de grandes dimensiones en su domicilio, así como que el agresor quiso también robarle, pero no encontró dinero en la vivienda.

El acusado, quien admitió que sufría graves problemas con la bebida y había entrado varias veces en coma etílico, reconoció también que días antes de los hechos había estado, por encargo del Ayuntamiento, en la casa de la mujer para hacer una limpieza de cartones y papeles que acumulaba en su domicilio.

Añadió que el día de los hechos había estado bebiendo bastante alcohol desde la mañana, primero con unos amigos de Valencia, donde había estado trabajando recientemente, y más tarde con otros del pueblo y algunos familiares.

Cuando se le preguntó por la presencia en sus ropas de semen y sangre, el acusado dijo que dos días antes de los hechos había estado en un prostíbulo de Villanueva de Infantes, un pueblo cercano al de los hechos juzgados, y que la sangre se explicaría por la existencia "de alguna herida o grano".

La víctima, que desde entonces vive en una residencia de mayores de Valdepeñas, tenía mermadas sus facultades sensoriales y acumulaba cartones y restos en su domicilio, donde residía sola desde hace años y cuya puerta trasera solía dejar abierta.

La defensa del acusado pidió la absolución.