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El TS anula la expulsión de un guardia civil que consumía droga para tranquilizarse


EFE, Madrid
11/ene/03 9:57 AM
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El Tribunal Supremo ha anulado la sanción de separación del servicio impuesta a un guardia civil por consumo habitual de drogas por considerarla desproporcionada y entender que impediría la rehabilitación que el agente inició mediante un tratamiento de desintoxicación.

La Sala de lo Militar del alto tribunal ha estimado en parte el recurso presentado por el guardia civil contra la resolución del Ministerio de Defensa de 2001 y ha sustituido la sanción de separación del servicio por la de suspensión de empleo durante un año.

La resolución ministerial consideró al agente responsable de la comisión de una falta muy grave consistente en consumir drogas tóxicas con habitualidad.

La sanción consideró hechos probados que el guardia civil consumía hasta mayo de 1999 drogas, y en concreto casi todas las noches hachís porque le tranquilizaba y le ayudaba a conciliar el sueño, señala la sentencia, que recuerda que el agente fue detenido en una calle de Guadalajara y se le ocupó un gramo de cocaína y otros tres de hachís.

Días después, el agente inició un tratamiento de desintoxicación en un centro especializado en el que tuvo una evolución favorable.

El TS considera que el Ministerio de Defensa "se decantó por la más severa de las respuestas disciplinarias", al basarse en la gravedad objetiva del hecho, la grave transgresión de la obligación de ejemplaridad impuesta a los militares en sus ordenanzas, en la frontal inadecuación de la conducta con las exigencias de integridad y dignidad para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Además, estimó que quien consume drogas no puede pertenecer a un Cuerpo con funciones policiales para la represión del tráfico ilícito de dichas sustancias. No obstante, agrega el TS, existen datos en el expediente que no se tuvieron en cuenta para imponer la sanción y que acreditan "la menor entidad del hecho y la voluntad rehabilitadora" del agente.

Así, explica que los informes de sus superiores "no son solo favorables sino elogiosos" para éste, al destacar "que cumple más que satisfactoriamente sus cometidos, y aún por encima del rendimiento medio".