Sucesos

Piden 12 años para los autores de un incendio en el barrio de La Candelaria

Los inculpados, que confesaron haber cometido el delito, entraron en un local provistos de dos pastillas incendiarias y 10 litros de gasolina y lo quemaron en septiembre de 1998.

EL DÍA, S/C de Tenerife
28/ene/03 9:59 AM
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La Audiencia Provincial tinerfeña celebró ayer el juicio contra dos hombres acusados de un presunto delito de incendio por el que el fiscal solicita doce años de prisión.

Según la acusación "Víctor M.G.R. y Gregorio M.P., sobre las dos de la madrugada del día 5 de septiembre de 1998, se dirigieron en coche a un local del barrio de La Candelaria, provistos con dos pastillas incendiarias y unos 10 litros de gasolina, con el fin de quemar el lugar que era utilizado como depósito de material de hostelería".

Al parecer, entraron en el inmueble con una llave que poseía Víctor M.G.R. y los dos rociaron el local con gasolina, provocaron el fuego y huyeron en un coche.

Ambos acusados se dirigieron al HUC, donde fueron localizados por agentes del Cuerpo Nacional de Policía, ya que a uno de ellos le había afectado el humo. En la ropa de Gregorio M.P., quien quedó ingresado, se hallaron dos pastillas incendiarias.

No afectó a las casas

Como resultado del incendio provocado por los acusados, quedó completamente destruido el interior del local. El establecimiento se encuentra en la planta baja a nivel de la calle formando parte de un edificio que cuenta con otros dos locales más, uno usado como garaje y el contiguo como almacén de materiales de construcción.

En la primera planta hay tres viviendas, a las que se accede por una escalera que se encuentra justo encima del local y que tras el fuego llegó a alcanzar a un sofá y una cortina. Las tres viviendas se encontraban habitadas esa noche, viéndose los moradores obligados a abandonar durante varios días por la existencia de gases tóxicos.

Según los cinco peritos que valoraron el alcance del fuego manifestaron que "se registraron unas explosiones que dieron lugar al resquebrajamiento de las paredes, pero que las grietas eran las propias del edificio. Los focos estaban separados unos de tres. Pese a que se prendió fuego en dos lugares había seis puntos de cremación, pero puede tratarse de focos secundarios. Ese tipo de fuegos causa mucho humo, pero queda controlado el fuego en el habitáculo, no afectando la estructura del local".

Otro perito dijo que el fuego quedó controlado dentro del local y que las fisuras o grietas del edificio eran de construcción, al tiempo que ratificaban que el fuego fue provocado.

Dos psicólogas que realizaron un estudio de los acusados manifestaron que Gregorio M.P. tiene una personalidad débil por lo que se deja llevar por los amigos. "Después de que ocurrieron estos hechos, ya no se relaciona con las mismas personas y dice tener miedo de que vuelva a pasar lo mismo y quiere olvidarse". La defensa solicita la absolución.