Sucesos

Un encapuchado asalta un piso en la calle Calvo Sotelo de Santa Cruz

El individuo penetró a través del balcón y fue sorprendido por la dueña, que escuchó ruidos en su puerta. El delincuente la obligó a que le entregase el dinero a cambio de abandonar la vivienda, siempre bajo amenazas.
EL DÍA, S/C de Tenerife
20/may/03 10:09 AM
Edición impresa

Un encapuchado asaltó sobre las 05:00 horas del pasado sábado una vivienda situada en una segunda planta en la calle Calvo Sotelo de Santa Cruz, sorprendiendo a la víctima en su dormitorio, según copia de la denuncia formulada ante el Cuerpo Nacional de Policía a la que tuvo acceso este diario.

La víctima, que se encontraba sola en esos momentos, se despertó al oír cómo intentaban entrar en su habitación.

Tras encender la luz vio a un sujeto encapuchado en la habitación contigua. El ladrón, de 1,70 ó 1,80 de estatura y al parecer con acento canario, comenzó desesperadamente a pedirle dinero al tiempo que la amenazaba con prenderle fuego a la vivienda y hacerle daño a su familia.

La víctima, que se había encerrado en su habitación, le dijo que buscase su bolso y cogiese el dinero. Tras buscar un rato, el delincuente no lo halló, y en vista de que continuaba pidiendo el dinero, la víctima le sugirió que abandonase el domicilio y que a través de la ventana le tiraría el dinero.

El delincuente bajó a la calle y reclamó el dinero a gritos. La mujer, presa del nerviosismo, no encontraba el bolso y el ladrón sólo preguntaba si había efectuado alguna llamada de auxilio, a lo que ella contestó que no.

Momentos después le tiró el dinero disponible en esos momentos, unos cien euros, y el delincuente dejó una cámara de fotos que había sustraído sobre el capó de un turismo y explicó que ha cometido este hecho delictivo ya que estaba "enganchado". Cuando estaba alejándose la víctima le preguntó a gritos cómo había accedido y el individuo le contestó que a través del balcón. De inmediato los vecinos llamaron al 091 y la respuesta que recibieron es que no acudirían, que se pasasen por la Comisaría para interponer la correspondiente denuncia. Ante ello, un vecino decide solicitar la presencia del 092 de la Policía Local, que desplazó dos radiopatrullas de inmediato.