Sucesos

El miércoles se inicia el juicio al moldavo Pietro Arcan por el crimen de Pozuelo de Alarcón


EFE, Madrid
16/jun/03 10:11 AM
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El moldavo Pietro Arcan, supuesto autor del asesinato en junio de 2001 de un abogado durante el asalto a su chalé en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón, y otros tres procesados en este caso comenzarán a ser juzgados este miércoles en la Audiencia Provincial de Madrid.

El Tribunal de la sección séptima de la Audiencia madrileña prevé que la vista oral se prolongue hasta el próximo 27 de junio.

El fiscal reclama 70 años de cárcel para Arcan, quien, según explica en su escrito de conclusiones provisionales, no sólo quería robar, sino matar al abogado Arturo Castillo y causar grave daño a su familia.

El representante del Ministerio Público también pide penas de 5 años de prisión para Manuel E., Julio R. y Daniel P., de quienes dice que no consta que "les guiase más finalidad que la de enriquecerse con parte del botín que se obtuviera".

El fiscal considera que Arcan es autor de los delitos de asesinato, atentado, asesinato en grado de tentativa, homicidio en grado de tentativa, agresión sexual, lesiones psíquicas, tenencia ilícita de armas, allanamiento de morada y robo con violencia e intimidación y uso de arma. Estima que el acusado también es autor de una falta de lesiones por la que pide arresto de 6 fines de semana.

Según relata, Arcan planificó con los demás procesados el asalto de la vivienda del letrado y su propósito también era obtener un beneficio económico.

Daniel -asegura- sirvió de contacto e intermediación entre quien materialmente realizaría la acción y quienes le auxiliasen.

Vigilar las inmediaciones de la vivienda y asegurar la huida fueron tareas que quedaron encomendadas a Julio y Manuel, mientras que Daniel "aseguraría la colocación en el mercado clandestino de los efectos de valor que se consiguieran".

En la noche del 19 al 20 de junio de 2001 Manuel y Julio recogieron en un turismo a Arcan.

Una vez en el chalé Arcan trepó por la pared valiéndose de rejas y otros salientes hasta alcanzar la buhardilla por donde entró conocedor de que la alarma afectaba sólo a las dos plantas inferiores.

El fiscal señala que entró en el dormitorio del matrimonio, que dormía, y les disparó.

La mujer quedó inmóvil y como su esposo seguía consciente el acusado lo hirió con un machete y lo golpeó en la cabeza con el mango del machete o con la culata del revólver mientras le decía "te lo mereces, por cabrón".