Sucesos

La Audiencia absuelve a tres médicos de la clínica Parque acusados de homicidio

La Sala desestimó el recurso de apelación presentado por la acusación particular tras hacerse pública la sentencia del Juzgado de lo Penal número Tres, que no hallaba responsabilidad alguna de los facultativos en la muerte de una paciente que ingresó con dolor abdominal y falleció 14 días después.
EL DÍA, S/C de Tenerife
17/jun/03 10:11 AM
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La Audiencia Provincial tinerfeña ha ratificado el fallo dictado por el Juzgado de lo Penal número Tres en un caso de homicidio imprudente que llevó al banquillo a tres médicos de la clínica Parque y que fueron absueltos posteriormente.

Según dictamina el recurso de apelación resuelto por la Audiencia Provincial, en la sentencia se declara probado que el día 15 de marzo de 1997, una mujer de 49 años, casada y madre de tres hijos, ingresó en el servicio de urgencias de la clínica Parque con un cuadro consistente en fuerte dolor abdominal, diarreas y náuseas, siendo atendida por un doctor que le diagnosticó una gastroenteritis aguda, prescribiéndole una dieta absoluta, Primperán y suero para prevenir su deshidratación y la ingresó en planta.

La paciente pasa al cargo de un especialista en medicina interna y aparato digestivo que mantiene el citado tratamiento y pide que se le realicen análisis de sangre.

El día 17 de marzo se le practica una ecografía abdominal que resulta normal salvo una "moderada distensión intestinal, con escasa peristalsis".

También, a la enferma se le practica un electrocardiograma que resulta normal. En una serie de pruebas se encuentra que en la pelvis hay un líquido o masa tumoral. El especialista que vigila a la paciente se reúne con el cirujano y solicitan una exploración ginecológica y una ecografía abdominal. El día 20 se le añade un litro más de suero y un antibiótico de amplio espectro.

El día 21 de mazo de 1997 se le practica un TAC que refleja asas intestinales. El día 22, la paciente es sometida a una colonoscopia y se le diagnostica una "colitis inespecífica de probable origen infeccioso". Se le extraen muestras para una biopsia.

El día 24 se le realiza un enema opaco, mientras que dos días después, ante las dificultades respiratorias de la paciente se le hace un drenaje pleural. Por la tarde se reciben los resultados de la biopsia en la que se diagnostica enfermedad inflamatoria crónica intestinal, compatible con colitis ulcerosa.

Uno de los doctores decide dejar a la paciente en "expectativa armada", según palabras del cirujano. Así queda ingresada en la UVI, monitorizada y estable desde el punto de vista hemodinámico. Esta situación se mantiene los días 26 y 27 de marzo de 1997, con tensión arterial mantenida excepto una taquipnea que se resuelve con una mascarilla de oxígeno al 30%.

A la mañana siguiente, la paciente cambia y el cirujano decide operar, pero ante los resultados de la analítica, el médico opta por el traslado al Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria. En torno a las tres menos cuarto de la tarde del día 27 de marzo se le diagnostica "abdomen agudo, shock séptico y perforación intestinal", siendo intervenida a las nueve menos cuarto de la noche apreciándole necrosis de colon con múltiples perforaciones y heces libres en cavidad peritoneal, realizándole la extirpación del colon.

El día 28 de marzo falleció la paciente tras sufrir un schok séptico refractario con fallo multiorgánico. La causa de la muerte fue colitis ulcerosa fulminante, megacolon tóxico con necrosis transtumoral y perforación, schok séptico y fallo multiorgánico.

Las justificaciones

Tras el recurso de apelación presentado por el marido e hijas de la fallecida ante la Audiencia Provincial, la Sala ratifica que en la sentencia se recoge que se practicaron todas las pruebas previstas en los protocolos. En palabras del Tribunal se dice que "entendemos, con la sentencia apelada, que en el campo penal no se aprecia tal responsabilidad, queriendo ignorar la vía civil o incluso la contecioso-administrativa".