Sucesos
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Hélène Cattet y Bruno Forzani revitalizan el cine fantástico europeo leer

Mueren tres personas al inhalar un gas tóxico dentro de un pozo en Ciudad Real

El responsable del rescate afirmó que las víctimas ""bajaron sin pensar que podía haber gases en el pozo, perdieron el conocimiento y fallecieron ahogadas"".
COLPISA, Toledo
29/jul/03 10:14 AM
Edición impresa

COLPISA, Toledo

La inhalación de un gas tóxico ha sido la causa de la muerte de tres personas en el interior de un pozo situado a las afueras de Piedrabuena (Ciudad Real). Los cadáveres fueron rescatados en la mañana del lunes después de desaparecer en el interior de la fosa en la noche del pasado domingo.

El suceso ocurrió en un chalet de esta localidad ubicado en el paraje de la ""Tabla de la Yedra"", después de que sus propietarios llamasen a un electricista para arreglar una avería que impedía el funcionamiento de la bomba de agua de un pozo. Completado el trabajo, el electricista, Enrique Juan Poblete, de 41 años de edad, se introdujo en su interior para recuperar un objeto -un teléfono móvil, según algunos testigos, y una pieza de la bomba de extracción según otros- pero no volvió a salir.

Alarmada, la propietaria de la vivienda, María Luisa Plaza Sierra, de 41 años, bajó al pozo, de cinco metros de profundidad y uno de diámetro, en busca del electricista, pero corrió la misma suerte.

Poco después, el cuñado de la mujer, José Luis Poy, de 32 años, descendió al mismo lugar para rescatar a ambos, pero quedó igualmente atrapado en su interior. Ante esta situación, el dueño del chalet, Ramón Dámaso Muñoz Rubio, de 45 años, intentó auxiliarlos descendiendo al pozo con una cuerda atada al cuerpo, una medida de precaución que le salvó la vida, ya que los vecinos que se encontraban en las inmediaciones y que escucharon gritos de socorro pudieron tirar de ella, sacarlo en estado inconsciente y reanimarlo antes de que llegaran los bomberos y la Guardia Civil. No obstante, el propietario de la vivienda, un piloto de Iberia que acababa de superar una enfermedad, resultó herido grave.

Pérdida de conocimiento

La existencia de un gas tóxico en el interior del pozo es la causa que los investigadores atribuyen a este suceso para explicar lo ocurrido. En este sentido, Manuel Martín, sargento del cuerpo de bomberos de Ciudad Real, afirmó que las víctimas ""bajaron sin pensar que podía haber gases en el pozo y perdieron el conocimiento. Dos estaban flotando y uno en el fondo. Al haber agua murieron ahogados, pero la causa principal es la pérdida de conocimiento por inhalación de gases"".

Curiosamente, el pozo apenas contenía reservas de agua suficientes para llenar la piscina del chalet por lo que sus propietarios tenían intención de realizar un nuevo sondeo en la parcela en busca del agua necesaria.