Sucesos

Piden 6 años para el autor de un atropello en Horacio Nelson

El acusado conducía su vehículo la madrugada del 25 de diciembre de 2000 cuando causó lesiones a varios jóvenes que se hallaban en la zona de la Plaza de Toros y produjo la muerte de una chica de 19 años al no controlar el coche.
EL DÍA, S/C de Tenerife
15/oct/03 10:20 AM
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Ayer comenzó, en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, el juicio con jurado popular contra Ángel F.S., el cual está acusado de los presuntos delitos de conducción temeraria y homicidio imprudente, así como de otro delito de omisión del deber de socorro, para los que el Ministerio Fiscal y la acusación particular solicitan penas que suman los seis años de prisión y la privación del permiso de conducir durante seis años al haber causado la muerte de una joven la madrugada del 25 de diciembre de 2000, en la capital tinerfeña.

La defensa niega el relato de los hechos de ambas acusaciones y pide la libre absolución de su patrocinado. Según el escrito provisional de calificaciones del fiscal, sobre las cuatro menos cuarto de la madrugada del día 25 de diciembre de 2000, el acusado circulaba en su vehículo llevando a cuatro acompañantes por la rambla General Franco, a gran velocidad y detrás de un ciclomotor, cuando giró a la altura de la calle Horacio Nelson hacia la derecha e invadió una zona de estacionamiento que allí se encuentra.

A ella le dio de lleno

A consecuencia de la velocidad que llevaba, siempre según las acusaciones, atropelló a dos jóvenes, que sufrieron lesiones leves, así como a otros peatones, aunque a una joven de 19 años la golpeó "de lleno, cayendo su cuerpo sobre el capó del automóvil, golpeándose en la cabeza contra el parabrisas del coche, donde quedaron restos de su cabello, así como contra el anclaje del guardalodos, donde había restos de masa muscular".

La joven sufrió traumatismo craneoencefálico severo con pérdida de masa encefálica por el oído izquierdo, sangrando abundantemente, y fue trasladada al Hospital Universitario de La Candelaria, donde falleció el día 26.

El procesado, al parecer, dio marcha atrás dándose a la fuga por el barrio de Salamanca, siendo anotada su matrícula por algunos viandantes y conductores que se hallaban en el lugar. Tras dirigirse a La Esperanza, retornó a Santa Cruz, donde fue interceptado por agentes de la Policía Local de Santa Cruz, que le realizaron la prueba de alcoholemia, en la que dio 0,24 a las seis de la mañana.

El capó hundido

El vehículo presentaba el capó hundido en la zona central, la luna delantera estaba estallada con restos de cabello humano y restos de masa muscular que correspondían a la víctima. En el lugar de los hechos no se apreciaban huellas de fricción, derrape o frenado, siendo una calle debidamente iluminada.

Dos de los jóvenes que se encontraban la noche de autos con la víctima manifestaron que el coche iba a gran velocidad y que a uno de ellos le dio y lo levantó por el aire, cayendo otro de los jóvenes sobre él. "Ella estaba sobre la acera y yo estaba hablando con ella cuando noté que algo blanco se acercaba. Intentamos ayudarla, pero no pudimos hacer nada", dijo el joven que se hallaba junto a la víctima antes de ser atropellada.

Uno de los policías locales manifestó que la zona está iluminada y que no se percataron ni de huellas de frenada ni de derrape en el lugar. Además, otro agente dijo que el acusado se mostró colaborador en todo momento y que sufrió una crisis de ansiedad cuando le dijeron que estaba detenido por haber atropellado a una joven en Horacio Nelson.