Sucesos

Un terremoto de escasa intensidad siembra el desconcierto en Gran Canaria


29/oct/03 10:22 AM
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Un seísmo de apenas 3 grados en la escala de Richter se dejó sentir ampliamente en la zona noreste de Gran Canaria sobre las 22:42 horas de la noche de ayer, según confirmaron a EL DÍA fuentes del Instituto Geográfico Nacional (IGN) de Madrid.

A pesar de su escasa entidad, el terremoto fue percibido por los vecinos de varios municipios, como Las Palmas, Telde o Santa María de Guía, una amplitud que los técnicos del IGN achacaron a su superficialidad, de apenas 5 kilómetros de profundidad. El epicentro del seísmo se localizó al Su-roeste de la zona de Vega de San Mateo, en el centro de la Isla.

Aunque no se produjeron daños de consideración, el desconcierto causado entre la población por este movimiento de tierras hizo que se colapsaran los teléfonos de emergencias, entre ellos el del Servicio Coordinador de Emergencias y Seguridad del Gobierno de Canarias, 112.

No hubo daños

El Instituto Geográfico Nacional descartó a las pocas horas de este suceso que se pudieran producir terremotos de mayor importancia, debido a q ue en la historia sísmica de Gran Canaria no se han registrado nunca movimientos importantes, aunque no se descartó que pudieran producirse en las horas siguientes réplicas de menor intensidad.

Los bomberos de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, Protección Civil y numerosas policías locales de diversos municipios recibieron cientos de llamadas de personas que se interesaban por la naturaleza del temblor y si éste se repetiría, aunque, según indicaron fuentes de estos cuerpos, no se habían denunciado, a las 23:00 horas, daños personales.

Tampoco se registraron daños materiales de importancia, salvo una grieta en el pavimento de una vía del barrio capitalino de Tamaraceite y un desprendimiento en la calzada, precisaron fuentes del Ejecutivo.

Asimismo, agregaron que en la noche de ayer la Dirección General de Seguridad y Emergencias trabajaba en la precisión de este movimiento.

En numerosas viviendas, el movimiento telúrico se percibió como una fuerte vibración en muebles, paredes y objetos colgantes, lo que algunas personas atribuyeron en principio a una posible explosión cercana.

A pesar de que la primera reacción de numerosos vecinos de las localidades en las que dejó sentir el seísmo fue la de salir a la calle, desde el IGN se desaconsejó esta práctica y se indicó que lo más adecuado es permanecer en la vivienda después del temblor.