Sucesos

1.440 euros de multa por amenazar a su ex mujer


EL DÍA, S/C de Tenerife
12/nov/03 10:23 AM
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El Juzgado de Instrucción número Uno de Valverde ha condenado a Antonio Manuel F.F., al ser considerado autor de un delito de amenazas graves hacia la persona de su ex esposa, a cuatro meses de prisión sustituibles por una multa de 1.440 euros y se le prohíbe acercarse a la víctima, a su domicilio o su lugar de trabajo a una distancia de 100 metros. Asimismo, tiene prohibido comunicarse con ella por cualquier medio durante dos años.

En el fallo de la sentencia se recoge que se investigue la causa respecto a los malos tratos y que el Juzgado de La Orotava tenga constancia de que los hechos ocurridos allí fueran constitutivos de un delito de maltrato habitual.

Según la sentencia, el acusado convivió junto a su esposa durante 6 años en La Orotava, de cuya unión nació una hija. Dicha relación quedó rota y la ex mujer se trasladó a vivir a El Hierro. El día 27 de octubre de 2003, el acusado realizó varias llamadas telefónicas en las que le decía que la "iba a rajar como a un pollo y la iba a abrir en canal", así como otras amenazas, ya que pensaba desplazarse a dicha isla. Este caso fue enjuiciado con rapidez, ya que se trataba de violencia doméstica y las amenazas eran graves, condenando al acusado en el mismo momento en el que se celebró la vista oral.

El Juzgado de Instrucción número Uno de Valverde ha condenado a Antonio Manuel F.F., al ser considerado autor de un delito de amenazas graves hacia la persona de su ex esposa, a cuatro meses de prisión sustituibles por una multa de 1.440 euros y se le prohíbe acercarse a la víctima, a su domicilio o su lugar de trabajo a una distancia de 100 metros. Asimismo, tiene prohibido comunicarse con ella por cualquier medio durante dos años.

En el fallo de la sentencia se recoge que se investigue la causa respecto a los malos tratos y que el Juzgado de La Orotava tenga constancia de que los hechos ocurridos allí fueran constitutivos de un delito de maltrato habitual.

Según la sentencia, el acusado convivió junto a su esposa durante 6 años en La Orotava, de cuya unión nació una hija. Dicha relación quedó rota y la ex mujer se trasladó a vivir a El Hierro. El día 27 de octubre de 2003, el acusado realizó varias llamadas telefónicas en las que le decía que la "iba a rajar como a un pollo y la iba a abrir en canal", así como otras amenazas, ya que pensaba desplazarse a dicha isla. Este caso fue enjuiciado con rapidez, ya que se trataba de violencia doméstica y las amenazas eran graves, condenando al acusado en el mismo momento en el que se celebró la vista oral.