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El jurado declara culpable al autor del homicidio de un francés en La Pinta

El inculpado, Surendiran M., un "broker" de la bolsa neoyorquina, acabó con la vida de un hombre de 59 años el 6 de diciembre de 2001, en la habitación de un hotel de Las Américas, según la votación, aunque se le aplica la eximente incompleta de trastorno mental. El fiscal pide 9 años de cárcel y la defensa, dos.
EL DÍA, S/C de Tenerife
22/nov/03 10:24 AM
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El jurado popular declaró a Surendiran M., de 34 años, culpable de homicidio de un francés de 59 años, el día 6 de diciembre de 2001, en una habitación del hotel La Pinta, sito en Playa de las Américas.

Los miembros del jurado estimaron que el procesado sufría un trastorno mental cuando comenzó a dar patadas y puñetazos a su víctima, a las tres de la mañana del día 6 de diciembre, causándole lesiones como la rotura de la traquea, cuatro costillas y un traumatismo craneal severo, entre otras muchas lesiones. Durante la lectura del veredicto también se hizo alusión a que los miembros del jurado se oponían a la remisión de la pena y al indulto, ya que los hechos que se le imputaban al procesado quedaron probados por unanimidad.

El fiscal, en su turno de palabra, solicitó que se calificaran los he-chos como constitutivos de un de-lito de homicidio con la eximente incompleta de trastorno mental transitorio y que se le impusiera al acusado una pena de nueve años de prisión, dada la gravedad del delito cometido. Asimismo estima que debe indemnizar a los familiares de la víctima con 180.303 euros.

Por su parte, la defensa mantuvo sus calificaciones y solicitó una pena de dos años de prisión.

La pericial y las fotos

El jurado emitió dicho veredicto teniendo en cuenta la prueba pericial forense en la que se hacía referencia a la autopsia, así como al reportaje fotográfico donde se mostraba cómo la habitación 123 del hotel La Pinta tenía rastros de sangre en diversas dependencias, las cuales se encontraban a la altura de la cintura de una persona de pie.

Según la autopsia no existieron signos de lucha, sino que el acusado agredió de forma desmesurada a su víctima cuando ésta se encontraba sola con él en la habitación porque le tocó sus genitales.

En la prueba pericial psiquiátrica, que también valoró como importante el jurado, se afirmaba que el acusado tiene un fondo patológico y que, en el momento de cometer el hecho delictivo se encontraba afectado, ya que venía padeciendo desde 1997 un trastorno delirante de la personalidad, lo cual le hacía ingerir alcohol para encontrarse mejor.

En el relato de los hechos se hace constar que el acusado había llegado de vacaciones el día 4 y, el día 5, tras haber estado bebiendo cerveza en un bar de Playa de las Américas conoció a la víctima, la cual le contó que se estaba quedando en un sofá-cama, ante lo cual el procesado le dijo que durmiera en su habitación. Sobre las dos de la mañana, el acusado se vio violentado porque la víctima le tocó los genitales en una ocasión y le dijo que no volviera a hacerlo, por lo que el francés sonrió y repitió el manoseo, ante lo cual el inculpado dijo que se sintió "violado" y actuó de forma agresiva golpeando con las manos y los pies a la víctima hasta acabar con su vida. De hecho, según los peritos, "empezó a pegarle con las manos, intentó huir y se escondió debajo de la cama. El acusado se metió a sacarlo y empezó a darle patadas. Lo acorraló en una esquina y siguió golpeándolo hasta matarlo".

Según los forenses, los golpes que recibió el súbdito francés son compatibles con los que recibe la víctima de un accidente a 80 kilómetros por hora. Las colillas halladas en la habitación tenían saliva del acusado y sangre de la víctima.