Sucesos
MADRID

El TS rebaja la pena al autor de abuso sexual a menores


EFE, Madrid
22/nov/03 10:24 AM
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EFE, Madrid

El Tribunal Supremo ha rebajado en 9 años y medio la pena a un condenado por varios delitos de abuso sexual a menores al considerar que el hecho de que fotografiara a los niños desnudos no puede ser calificado como elaboración de material pornográfico, por lo que no hay delito de corrupción de menores.

El Tribunal Supremo (TS) anula parcialmente la sentencia de la Audiencia Provincial de Alicante que, en noviembre de 2002, le impuso 26 años y 6 meses de cárcel por cuatro delitos continuados de abusos sexuales y de otros tantos de corrupción de menores.

El Alto Tribunal anula estos últimos y corrige la sentencia de la audiencia respecto a las penas impuestas por los delitos de abuso sexual continuado, al estimar que el agravante de la minoría de edad de las víctimas se aplicó dos veces, por lo que fija la condena del acusado en 17 años de cárcel por cuatro delitos de abuso sexual, dos de ellos continuados.

No es corrupción

Considera además que lo ocurrido no es constitutivo de delitos de corrupción de menores, por los que había sido condenado a 5 años de cárcel, puesto que el hecho de que el acusado ?que actualmente tiene 58 años? les fotografiara desnudos no constituye por sí mismo elaboración de material pornográfico.

"La imagen de un desnudo ?sea menor o adulto, varón o mujer? no puede ser considerada material pornográfico, con independencia del uso que de las fotografías pueda posteriormente hacerse", argumenta la sentencia del Supremo.

La audiencia aludía "a la to-ma fotográfica de unas actitudes obscenas" de uno de los menores y al propósito del acusado de mostrárselas a otros niños, pero el Tribunal Supremo explica que "ni aquellas actitudes aparecen concretadas en la declaración de hechos probados, ni la intención que se su-pone en el acusado llegó a ma-terializarse en exhibición algu- na".

Los hechos ocurrieron entre 1999 y 2001 en la localidad alicantina de Altea, donde el acusado ejercía como profesor de un centro de buceo, en su domicilio y en su furgoneta, lugares en los que abusó de cuatro me-nores que entonces contaban con edades comprendidas entre los 9 y 11 años, según declaró probado la audiencia.

El acusado, que convenció a uno de los menores para que le pusiera en contacto con otros compañeros de colegio, abusó de ellos ofreciéndoles a cambio pequeñas cantidades de dinero, les fotografió desnudos e in-cluso les grabó con una cámara digital.

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