Sucesos

Multado por sustraer un móvil y pedir dinero al dueño por recuperarlo


EL DÍA, S/C de Tenerife
5/dic/03 10:25 AM
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EL DÍA, S/C de Tenerife

El Juzgado de lo Penal número Cinco de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a un hombre a que pague una multa de 300 euros al ser considerado autor de una falta de apropiación indebida, otra de coacciones y otra de daños porque, tras apropiarse de un teléfono móvil pidió al dueño dinero si quería recuperarlo y ante su negativa lo tiró al suelo.

Según consta en la sentencia, el día 30 de mayo de 2000, sobre las once de la noche, personas no identificadas se dirigieron a la plaza de San Pedro en Güímar, donde había aparcado un vehículo, del que fracturaron el cristal triangular de la ventanilla izquierda para acceder al interior del mismo, con la intención de apoderarse de un teléfono móvil. Sobre las doce de la noche del citado día, el dueño del teléfono móvil llamó a su propio número y le contestó el acusado, el cual tenía el móvil en su poder y le rogó que se lo devolviera a cambio de una pequeña gratificación, por lo que se citaron en la plaza de la Constitución de Güímar.

Un "rescate" de 60 euros

Una vez en el lugar, el acusado le dijo al propietario que se había encontrado el teléfono y le pidió 60 euros si quería recuperarlo.

La víctima de la sustracción se negó a entregar dinero al procesado por su propio teléfono móvil, ante lo cual el acusado lo arrojó al suelo con fuerza y lo rompió causando desperfectos en la propiedad ajena. Los hechos fueron denunciados ante la Guardia Civil en Güímar, el día 31 de mayo.

Sin pruebas suficientes

En el texto legal se recoge que los hechos probados confirman la participación del acusado en una falta de apropiación indebida, ya que el que el inculpado estuviera en posesión del teléfono poco después de que fuera robado del interior del coche de la víctima es un indicio importante para establecer su participación en el robo, pero insuficiente para condenarlo por ello, ya que pudo habérselo encontrado o haberlo adquirido a terceros, entre otras posibilidades. La sentencia dice que "a pesar de que es muy probable que el acusado robara el teléfono del interior del coche, no hay pruebas suficientes".

También cometió una falta de coacciones leves , "ya que intentó que el dueño del móvil le entregara dinero a cambio de un objeto de su propiedad que le había sido robado, así como una falta de daños". El fiscal pidió una condena de un año y cinco meses por robo con fuerza o alternativamente una falta de apropiación indebida. La defensa mostró su conformidad con la falta.