Sucesos

Ocho años de prisión para el hombre que golpeó hasta matar a un francés en La Pinta


EL DÍA, S/C de Tenerife
11/dic/03 10:26 AM
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La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a Surendiram M., un síndico de la Bolsa de Nueva York, a ocho años de prisión y al pago de una indemnización de 60.000 euros al ser declarado por un jurado popular culpable de un delito de homicidio con la eximente incompleta de trastorno mental transitorio, cuando acabó con la vida de un súbdito francés usando los pies y las manos en la habitación 123 del hotel La Pinta de Playa de las Américas, en diciembre de 2001.

Según consta en la sentencia, el acusado padecía, cuando cometió el hecho, una depresión desde hacía tres años y tenía problemas de ansiedad, alcoholismo, insomnio y trastornos delirantes, que motivaron el abandono de sus ocupaciones.

Lo que ocurrió en la 123

El 6 de diciembre de 2001, el acusado conoció a la víctima, un francés de 59 años, que también se alojaba en el citado hotel. Después de beber juntos por la tarde y, en torno a la una y media de la madrugada, el procesado ofreció a la víctima una de las camas de su habitación. Una vez allí siguieron bebiendo. Cuando el inculpado ya se había dormido, el francés se acercó a su cama y comenzó a tocarle los testículos, por lo que el procesado se despertó y le pidió que cogiera sus cosas y se marchara. Lejos de hacerlo, la víctima sonrió e insistió en tocarle nuevamente los testículos, ante lo cual el acusado comenzó a golpearlo con los pies y las manos hasta que acabó con su vida. La Sala estima que existe un delito de homicidio por los reiterados golpes que le propinó el encausado a la víctima en la cabeza, cuello y el resto del cuerpo. Los golpes le provocaron un traumatismo craneal severo, otro traumatismo en la tráquea, una lesión cerebral y hemorragia externa masiva.

Perdió la razón

En el texto legal se recoge que "el jurado declaró probado que, el día de los hechos, el acusado bebió cierta cantidad de cerveza y golpeó al difunto alterado por el hecho de que insistiera en tocarle los genitales, pese a que le había comentado que no era homosexual". Asimismo, los miembros del jurado apreciaron la concurrencia de una eximente incompleta de trastorno mental, pese a que ninguno de los peritos hallara enfermedad mental en el acusado. El fiscal solicitaba una pena de 15 años de prisión y 180.303 euros. La defensa pidió dos años de prisión.