Sucesos

Los testigos afirman que el Tecina tenía poca seguridad en 2000

El acusado de homicidio era ayudante de camarero en el hotel gomero cuando, en septiembre de 2000, entró en una habitación ocupada por una alemana para robar y, después de estrangularla, intentó abusar de ella.
EL DÍA, S/C de Tenerife
11/dic/03 10:26 AM
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Ayer se celebró en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife la segunda sesión del juicio contra Juan V.R., acusado de entrar en la habitación 98 del hotel Jardín Tecina de La Gomera la noche del 22 al 23 de septiembre de 2000, donde tras estrangular a una turista alemana de 68 años intentó abusar de ella sin conseguirlo y sustraer 200 marcos alemanes y 60 euros que cogió del bolso de la víctima, después de lavarse las manos ensangrentadas en el baño y de arrojar sobre el cuerpo la ropa que había sobre una de las camas.

La prueba testifical de ayer dejó entrever que la seguridad del hotel en horas de la noche era deficiente y que, aunque el encargado de la empresa de seguridad había propuesto que se incrementaran las medidas esa misma noche, habida cuenta de que se celebraba una fiesta de fin de temporada para los trabajadores del establecimiento, no fue aceptado por la Dirección.

Las partes, a la espera

Tanto el Ministerio Fiscal como la acusación particular y la defensa están a la espera de que hoy se arroje algo de luz al caso con la prueba pericial, debiendo declarar los forenses que intervinieron en la práctica de la autopsia y en el reconocimiento al procesado, el cual, según un guardia civil, presentaba unos arañazos después de cometer los hechos. La víctima presentaba múltiples heridas en la cabeza, extremidades y en la región genital. Según las calificaciones provisionales del fiscal, los hechos tuvieron lugar sobre las cuatro de la madrugada del día 23 de septiembre de 2000, cuando sólo había un vigilante jurado en la zona exterior del establecimiento hotelero.

La mayoría de los empleados que trabajaban esa noche manifestaron en la Sala que no vieron a nadie esa noche y que, la discoteca, donde se celebraba la fiesta para el personal, estaba alejada de la Recepción.

El fiscal solicita por un delito de homicidio, otro de robo con violencia e intimidación y otro de agresión sexual penas que suman los 35 años, mientras que la acusación particular pide 34 años.

Por su parte, la defensa se decanta por cuatro años de cárcel por un delito de homicidio imprudente y cuatro fines de semana de arresto por una falta de hurto.