Sucesos

Tres arrestados por explotación sexual de dos niñas rumanas


EFE, Granada
17/dic/03 10:26 AM
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La Policía Nacional ha detenido a tres personas presuntamente relacionadas con la explotación sexual de dos menores de nacionalidad rumana en un prostíbulo de la localidad granadina de Cenes de la Vega y por tráfico de drogas.

Según informó ayer la Policía, los detenidos, que ya han pasado a disposición judicial, son el titular del local, su compañera sentimental, de origen rumano, y una joven de 24 años, también rumana, encargada de "controlar a las menores".

Con estas detenciones se da por finalizada la "operación Cenes", desarrollada por efectivos de la Brigada Provincial de Extranjería y puesta en marcha tras conocer que en un local dedicado a la prostitución estaban siendo explotadas las dos menores. Las primeras investigaciones permitieron descubrir la existencia en Granada de una vivienda, situada en la carretera de Alfacar, en la que las menores "podían permanecer retenidas", según el comunicado de la Policía, y de la que en la tarde del día 11 los agentes vieron salir a cuatro jóvenes de nacionalidad rumana, identificadas posteriormente como Aurelia S., de 23 años; Larisa L., de 24; y las dos menores.

La Policía puso en marcha ayer una gran redada contra pederastas en Francia en relación con la desaparición a principios de 2003 de una niña de 9 años en la región parisiense y de la que no se ha encontrado ningún rastro, según fuentes policiales.

La operación, que se inició a primeras horas de ayer martes, tiene unos "85 objetivos" definidos de antemano e identificados en los medios pederastas. La lista de sospechosos es fruto de casi un año de trabajo y ha sido elaborada a partir de los nombres de personas ya detenidas o investigadas anteriormente por asuntos similares. Los investigadores tratan de averiguar qué hicieron esas personas el 9 de enero de este año, el día de la desaparición de Estelle Mouzin cuando regresaba del colegio. Los detenidos han sido puestos bajo custodia policial en vistas a su interrogatorio y a la toma de muestras de ADN. Además, sus casas son sometidas a un exhaustivo registro policial, al igual que sus trabajos. Para esta operación han sido movilizados 450 agentes, en su mayoría expertos informáticos y especialistas en identidad judicial, los cuales buscan huellas genéticas.