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Condenado a tres años y medio de prisión el atracador de una taxista

El hecho tuvo lugar la noche del 23 de octubre de 2002, en la zona de Las Águilas del Teide. El acusado le pidió el dinero, mientras su novia, una menor, la sujetaba por el cuello y le colocaba un "cutter" en el cuello.
EL DÍA, S/C de Tenerife
17/dic/03 10:26 AM
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La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha ratificado una sentencia dictada por el Juzgado de lo Penal número Cuatro en la que se condena a Diego Jonay L.M. a tres años y medio de prisión al haber atracado, junto a una menor de edad, a una taxista en la zona de Las Águilas del Teide, en octubre de 2002, amenazándola con un "cutter" que le colocaron en el cuello.

Según consta en la sentencia, sobre las nueve de la noche del día 23 de octubre de 2002, el acusado y su novia, menor de edad, tomaron un taxi hasta la zona de Las Águilas del Teide, exigiendo a la taxista que les hiciera entrega del dinero, mientras la joven la agarraba del cuello y le colocaba un "cutter" a la altura de la cabeza y, después, en el cuello.

La conductora les entregó 1.500 euros de su propiedad y la recaudación del taxi que ascendía a 60 euros. Ante la llegada de un vehículo y los gritos de auxilio de la taxista, el acusado y su compinche abandonaron el lugar, no sin antes coger las llaves del encendido del taxi y arrojarlas a un barranquillo.

"Sentí algo frío y metálico"

En la resolución del recurso de apelación se recoge que " si bien la víctima no pudo ver el arma utilizada, en el acto del juicio oral fue clara y contundente al afirmar que sintió algo frío y metálico en la sien", arma que luego le fue colocada en el cuello con el fin de doblegar su voluntad, llegando a confundirse y pensar que se trataba de un revólver. La sensación metálica y fría es compatible con la de un cutter con hoja cortante, pese a que la defensa argumente que no tenía hoja y que usaron sólo el plástico, al tiempo que pedía dos años de prisión por un delito de robo con intimidación.

El fiscal del Juzgado de lo Penal número Cuatro pedía por el delito de robo con intimidación y uso de instrumento peligroso una pena de cuatro años de prisión.

El acusado, que se sentó en el asiento del copiloto, le dijo a la taxista que "esto es un atraco", momento en que la menor de edad la agarraba por el cuello y le colocaba el cutter, primero en la cabeza y después, en el cuello, oyendo la víctima ruidos de "crack, crack", lo cual hace pensar al juez que dicho sonido es compatible con el de la apertura de un "cutter.