Sucesos

La navaja que mató a Rocío Wanninkhof coincide con la que describió Tony King

EFE, Málaga
30/nov/06 20:44 PM
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Los forenses que declararon ayer en el juicio por el asesinato de Rocío Wanninkhof el 9 de octubre de 1999 señalaron que el arma blanca que causó la muerte a la joven de Mijas coincide con la descripción de la navaja que supuestamente empleó el acusado Tony Alexander King para cometer el crimen.

Los médicos que practicaron la autopsia al cuerpo argumentaron que las nueve heridas que sufrió la víctima en el tórax, una delante y ocho detrás, son compatibles con una sola arma de unas determinadas dimensiones, punta afilada, monocortante y aguda que se ajusta a las características que apuntó el procesado durante su confesión ante la Guardia Civil.

Según el relato de los forenses, Rocío tuvo una muerte rápida, ya que la primera puñalada que recibió en la parte izquierda del pecho "fue la más mortífera" y pudo afectar a órganos vitales y arterias pulmonares.

Ocho puñaladas

El informe revela que la joven pudo quedar inconsciente o inmovilizada a causa de esta herida y recibir las ocho puñaladas "muy agrupadas" en la espalda desde el suelo, lo que indicaría que su agresor quería asegurarse de la muerte.

De acuerdo a las manchas de sangre y los restos orgánicos encontrados en el escenario del crimen, los especialistas explicaron que Rocío pudo ser golpeada previamente, intentó huir, posteriormente sufrió la primera puñalada y, por último, las heridas punzantes en la espalda.

De acuerdo a la hipótesis del equipo forense, el gran charco de sangre hallado en el lugar del crimen se formó después de permanecer tendido el cuerpo de la joven unas horas hasta que el presunto homicida regresó con un coche, lo recogió y pisó los charcos y dejó marcas con las ruedas del coche. En la presentación de este informe, la madre de Rocío, Alicia Hornos, se mostró muy afectada e incluso se dirigió a King y entre sollozos exclamó "este es un asesino".

En cuanto al estado del cadáver, los testigos apuntaron que "resultó asombroso" su esqueletización cuando apareció el 2 de noviembre de 1999, sin embargo, confirmaron que las condiciones ambientales y el clima influyeron en su descomposición. También destacaron que el cuerpo, que se descubrió en la urbanización Altos del Rodeo de Marbella, fue depositado y no lanzado, porque apareció cubierto parcialmente por hojarasca y arbusto.