Tenerife Sur

Güímar da "luz verde" al convenio para rehabilitar Chinguaro

El Pleno aprobó el documento que posibilitará la realización de los trabajos previstos en la primera fase, que podrían adjudicarse este mes.

EL DÍA, Güímar
4/may/03 19:34 PM
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La adjudicación de los trabajos correspondientes a la primera fase del proyecto de la rehabilitación del Bien de Interés Cultural de Chinguaro, en el que se invertirán 1.117.253 euros, se producirá antes de que concluya la legislatura. Así se planteó en la sesión plenaria del Ayuntamiento de Güímar, la misma en la que fue aprobado el convenio de colaboración de dicha corporación con el Cabildo Insular y el Obispado que permitirá dicha actuación.

El presupuesto tal del proyecto, cuya ejecución se ha diseñado en cinco fases, es de 16.782.432 euros. Las obras iniciales contemplan la recuperación del sitio donde se encontraba la ermita así como la construcción de un templo reinterpretando su arquitectura de manera que pueda utilizarse para el culto. Las obras previstas también prevén accesos ordenados al espacio y la recuperación del entorno paisajístico.

Según se informó durante la presentación del proyecto global, se trata de rescatar el valor de todos los aspectos que confluyen en este bien cultural, desde el punto de vista arqueológico, religioso, cultural, histórico, etnográfico y paisajístico. En esa línea, la consejera de Patrimonio del Cabildo Insular, Dulce Pérez, aludió a la recuperación del paraje natural donde se localiza Chinguaro, además de a la necesidad de rescatar la historia completa del sitio, desde el primer asentamiento aborigen del que se tiene constancia hasta la actualidad, con claras referencias al papel que desempeñó este municipio durante la conquista.

Valor histórico

Chinguaro es un lugar de valor histórico y arqueológico, según todos los indicios, porque en este sitio vivieron los menceyes y en él fue depositada la imagen de la Virgen que hallaron los guanches en la playa de Chimisay. Los datos históricos reflejan que, a partir del siglo XVIII, sobre la cueva original se construyó una pequeña ermita, sufriendo este entorno diversas modificaciones desde entonces quedando reducido a ruinas a finales de la década de los 70.