Tenerife Sur

¿Peligro en las AULAS?

La nueva junta directiva de la Ampa Magnolia, del colegio público Óscar Domínguez del casco de Arona, se constituyó para abordar dicha problemática, por lo que solicitan el respaldo de las instituciones para erradicar la situación sin que tengan que producirse expulsiones.

EL DÍA, Arona
4/may/03 19:34 PM
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Con mucha ilusión comienza una nueva etapa de la Asociación de Padres y Madres de Alumnos (Ampa) Magnolia del colegio público Óscar Domínguez del casco urbano de Arona, al haberse renovado su junta directiva.

En este sentido, representantes del colectivo comentan que el motivo del cambio es como consecuencia de los problemas de "violencia" que se originaron a principio del presente curso escolar, ya que unos determinados alumnos se dedican a "insultar y amenazar" tanto a los profesores como al resto de los jóvenes que cursan sus estudios en dicho centro educativo.

Explican que los niños problemáticos son una decena que vienen expedientados de otros colegios del municipio. "La falta de adaptación ha creado conflictos", implicando en ello a determinados padres, que llevan a cabo actos vejatorios contra los propios docentes.

Señalan que una prueba es la carta redactada por el claustro de profesores, a la que ha tenido acceso EL DÍA. En la misma se constata la "repulsa ante los hechos acaecidos el pasado 22 de abril, donde una maestra de este centro escolar fue víctima de graves insultos y amenazas por un padre descontento por las calificaciones obtenidas por su hijo".

De esta manera, manifiestan que las circunstancias que se están dando "ya han traspasado la barrera de lo meramente infantil, pasando a unos puntos más preocupantes".

Directamente, el Ampa Magnolia no ha informado a los órganos y administraciones competentes de dicha situación, "pero el Ayuntamiento de Arona está informado por otros cauces" de lo que está sucediendo.

Buscando apoyos

Apuntan que todavía no se cuenta con una solución, "porque el problema se ha ido pasando de un lado a otro" sin que se resuelva. Expresan que incluso han practicado medidas de presión, pero sin el efecto deseado.

"Lo que quiere el Ampa Magnolia es buscar un apoyo por parte de la Consejería de Educación y de la corporación municipal para erradicar el problema, pero sin expulsar a los niños, porque nosotros no queremos que esos niños sean expulsados, ya que son jóvenes que tienen entre 9 y 11 años y tienen derecho a una educación", matizan responsables del colectivo.

Así, consideran que la conflictividad podría disminuir con "la puesta en marcha de talleres de pedagogía y de psicología dentro del propio colegio para que esos estudiantes tengan otra alternativa".

No fue posible conocer la opinión que sobre dicho asunto tienen las administraciones con competencias en este tipo de problemática.