Tenerife

El Consejo Insular de Aguas ultima un plan de defensa frente a riadas

La recopilación de datos de los 5.700 kilómetros de la red hidrográfica tinerfeña, sumada a estudios pluviales y orográficos, permitirá disponer de un catálogo de riesgos que posibilitará evaluar los posibles riesgos y poner en marcha actuaciones preventivas en toda la Isla.

EL DÍA, S/C de Tenerife
3/abr/03 12:14 PM
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El agua, principal aliado de la vida, se torna en ocasiones en un temible enemigo. Los habitantes de Santa Cruz lo comprobaron el 31 de marzo de 2002, cuando una histórica tromba de agua causó ocho muertos, cientos de damnificados y cuantiosos daños materiales. El Consejo Insular de Aguas, un organismo dependiente del Cabildo, elabora desde hace un año un ambicioso plan especial de defensa frente a las riadas que permitirá prever el comportamiento del agua sobre el territorio.

El plan, que se encuentra en la última fase de su ejecución, permitirá disponer de una guía metodológica con la que se podrá calcular la incidencia de las riadas en cualquier parte de la Isla. De esta forma, el Consejo Insular de Aguas se dotará de una herramienta para la simulación de riadas que, además de determinar los caudales máximos de cada una de las áreas estudiadas, posibilite precisar las variaciones temporales de dicho caudal.

El estudio adquiere una especial importancia para un territorio donde, como subraya el vicepresidente del Cabildo, Alonso Arroyo, "las escorrentías que se producen en cada cuenca tienen como salida natural al mar la desembocadura del cauce principal que, frecuentemente, se encuentra modificada por infraestructuras urbanas, viarias y portuarias".

Los trabajos de recopilación numérica comenzaron hace un año. Los técnicos del Consejo Insular se han dedicado durante los últimos doce meses a recopilar datos periódicos sobre la red hidrográfica de Tenerife, que cuenta con 319 cauces principales y un complejísimo sistema de afluentes. La longitud de dicha red hídrica alcanza la nada desdeñable cifra de 5.700 kilómetros.

Estudios sobre la intensidad de las precipitaciones, las características de las tormentas o la distribución temporal de las lluvias son otros de los trabajos realizados en el último año.

El plan llega a determinar qué zonas corren el riesgo de padecer inundaciones, un criterio que podrá aplicarse a los planes de ordenación territorial y, sobre todo, a la planificación urbanística.

Otro de los objetivos prioritarios del Consejo Insular de Aguas es informar a la población sobre cómo actuar en el caso de que se produzca una riada, un objetivo básico dentro de la política preventiva.

Conocimiento del suelo

De forma paralela al plan especial de defensa frente a las riadas, el departamento de Edafología y Geología de la Universidad de La Laguna realiza un estudio sobre las características del suelo de la Isla, especialmente sobre su comportamiento frente al agua. Dicho estudio, que tendrá una duración de tres años, surge de un convenio suscrito entre la institución lagunera y el Cabildo. La administración insular dispone ya de un avance en el que se incluye un banco de datos hidrometeorológico.

Trabajos en barrancos

La elaboración de un plan de prevención se suma a la realización por parte del Cabildo de diferentes obras en nueve barrancos de Santa Cruz afectados por la riada del año pasado, en las que se invierten alrededor de once millones de euros.

Los barrancos que están siendo objeto de obras de acondicionamiento son los del Cercado, San Andrés, Anchieta, Casalón, Igueste de San Andrés, Ninfas-Casas de Guaite, Tahodio, Valleseco, Bufadero y del Hierro, según informó ayer la Corporación insular tinerfeña.

Los trabajos, que comenzaron en enero y tienen una duración de entre tres y ocho meses, permitirán mejorar las condiciones de drenaje de los cauces y minimizar el riesgo de inundaciones.