Tenerife

Aena investiga la causa del desplome de parte de un falso techo en Los Rodeos

A las 14:00 horas del sábado, unas láminas de madera que recubren el falso techo del edificio cayeron en la zona de una cinta transportadora de equipajes y obligaron a paralizar las operaciones. La dirección del aeropuerto requirió a los técnicos de la empresa constructora y a las 18:00 horas se restituyó el servicio.
EL DÍA, S/C de Tenerife
30/sep/03 12:20 PM
Edición impresa

EL DÍA, S/C de Tenerife

Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) señaló ayer a EL DÍA que en estos momentos los técnicos se encuentran analizando las causas que motivaron que el pasado sábado se desplomaran varias láminas de la cubierta de la terminal de equipajes en el aeropuerto de Los Rodeos.

Las fuentes del organismo aeroportuario explicaron que, hasta tanto no se disponga de un informe oficial, resulta aventurado avanzar cualquier hipótesis que pueda explicar cuál fue la razón de que se produjeran estos desprendimientos, un accidente que, aseguran, no provocó lesiones a los usuarios de la instalación.

El suceso tuvo lugar sobre las 14:00 horas del sábado, cuando unas láminas embellecedoras de madera que cubren el techo de la terminal cayeron sobre la cinta de equipajes número tres, que fue inmediatamente paralizada. También se pararon las números uno y dos como medida de precaución.

La dirección de Aena en Los Rodeos se puso entonces en contacto con la empresa constructora del edificio, que envió hasta el lugar a un grupo de técnicos que se presentó en la instalación sobre las 15:00 horas, aproximadamente, y procedió a revisar la cubierta.

Mientras las cintas uno y dos volvieron a operar con normalidad casi inmediatamente tras la llegada de los técnicos, la más afectada, la número tres, tuvo que esperar hasta las 18:00 horas para poder reiniciar su trabajo.

Debido a que el sábado, y más a esas horas, no existe un gran volumen de tráfico en el aeropuerto de Los Rodeos, las retenciones fueron inexistentes.

Sucesión de incidentes

La historia de la construcción de la nueva terminal del aeropuerto de Los Rodeos ha estado jalonada de accidentes, protestas y sustos.

El viernes 5 de octubre de 2001, nueve obreros de la empresa Ferrovial resultaron heridos de carácter leve al desplomarse parte de la vía de acceso a la nueva terminal donde se encontraban trabajando.

Los técnicos de la empresa estudiaron entonces las posibles causas que explicaran por qué había cedido el encofrado de aquella superficie, que ocupaba unos cien metros cuadrados.

Tras el suceso, y al comprobar que los efectos del desplome no habían causado grandes consecuencias personales, los trabajos se reanudaron con normalidad.

Posteriormente, en diciembre de 2002, los trabajadores denunciaron ante la Inspección de Trabajo la existencia de "fallos estructurales" en el edificio.

En concreto hacían referencia a la presencia de zonas con humedad en algunas oficinas; la falta de luz y ventilación; la enorme distancia que debían cubrir los trabajadores para acceder desde su lugar de trabajo hasta la zona de aparcamientos, así como a la escasa altura de las cintas de transporte de los equipajes, una circunstancia que los obligaba a realizar un sobreesfuerzo en las tareas de recogida.

A estos inconvenientes se sumarían a mediados del mes de diciembre, y durante el periodo de intensas lluvias que vivió la Isla, la aparición de goteras, producto de las deficiencias en la sobrecubierta del edificio, precisamente el lugar desde el que ahora se han desprendido unas láminas de madera.