Santa Cruz de Tenerife
A BABOR FRANCISCO POMARES

La recuperación del PSOE

11/sep/17 6:10 AM
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Cuando apenas faltan unos pocos días para la celebración del Congreso regional del PSOE canario, una encuesta de Agora Integral y Hamalgama Métrica, realizada a mediados de agosto, se convierte en un respaldo claro a la nueva dirección del partido en las Islas, que encabeza Ángel Víctor Torres. Según recoge el sondeo, con una muestra cercana a los dos mil entrevistados, el PSOE revalidaría la posición de fuerza política más votada en Canarias, que ya obtuvo en 2015, cuando las candidaturas las encabezaba Patricia Hernández, con un aumento de 34.118 sufragios y casi la cuarta parte de los apoyos registrados en las Islas, subiendo casi cuatro puntos en relación con las elecciones de 2015. Eso es más significativo aún, cuando -de acuerdo con el sondeo-, la participación caería un punto y medio del censo, manteniéndose a pesar de caída de la participación electoral el aumento del PSOE, que pasaría de algo más de 180.000 votantes a casi 215.000.

El aumento del PSOE en el sondeo coincide con un retroceso claro de las fuerzas nacionalistas (tanto Coalición como Nueva Canarias pierden apoyos), pero también de Podemos, de tal suerte que la opción de un acuerdo exclusivamente de fuerzas de izquierda no sería viable, porque PSOE, Nueva Canarias y Podemos no suman los escaños suficientes para sostener un Gobierno con mayoría. Si lo sería un pacto entre el PSOE y Coalición -probablemente con el PSOE a la cabeza- o de Coalición, el PP y Ciudadanos -que entraría con dos diputados-, o con la Agrupación Socialista Gomera, que podría revalidar los suyos.

Los pronósticos del sondeo son muy sugestivos para el PSOE. Por un lado, vienen a poner de manifiesto un cierto refuerzo del bipartidismo tradicional -especialmente de los socialistas- y el apoyo de los ciudadanos a las políticas más "izquierdizantes" de Pedro Sánchez, cuyos seguidores en Canarias lograron imponer la candidatura de Ángel Víctor Torres frente a la de Patricia Hernández.

A Torres y a la ejecutiva que se nombre en el Congreso de este fin de semana le corresponde ahora encontrar y ensamblar los mimbres de la nueva política que ha de hacer el PSOE en Canarias. Una política de oposición radical pero constructiva -que es la que siempre ha definido a los socialistas canarios- y que logre aportar una impronta progresista en las grandes cuestiones que hoy hay que afrontar en esta región: la redistribución de la riqueza (Canarias es para vergüenza nuestra la tercera región española en cuanto a media de riqueza per cápita, concentrada, eso sí, en pocas familias), el gasto social, la política energética y de defensa del medio ambiente, y la limpieza de la vida pública. En los últimos tiempos el PSOE canario ha estado más ocupado en rifirrafes parlamentarios y operaciones políticas, que en defender lo que sus votantes reclaman, que es más eficacia de las instituciones, más justicia social y más dinero para las necesidades básicas. La debilidad de un Gobierno apoyado solo por la tercera parte de la Cámara permitiría al PSOE intervenir en los presupuestos y acordar el desarrollo legislativo, introduciendo por vía reglamentaria algunas condiciones a la polémica Ley del Suelo. Para el PSOE ha llegado, después del Congreso, el tiempo de hacer una política autónoma de los lances y refriegas de Román Rodríguez, capaz de influir realmente en la dinámica del Gobierno de aquí al final de esta legislatura.