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A BABOR FRANCISCO POMARES

Tres eran tres

6/mar/18 6:14 AM
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Aún no tengo claro si la ridícula propuesta de reforma electoral de Coalición Canaria va en serio o es pura coña. Lo que es obvio es que no han tenido el valor y la decencia de plantear una lista regional que contraponer al penoso sistema de restos que los otros partidos se sacaron de la manga, para meterse cada uno un par de diputados más en el coleto. Ese -la lista regional- es el formato que incorpora el Estatuto en discusión en las Cortes, el único que contribuiría de verdad a resolver la cuestión de la representación en Canarias.

Un problema que no radica solo en la existencia de barreras para acceder a la representación o de desproporción en esa representación, sino en la superación de lo insular. Por mucho que se intente mejorar la representación de las islas más pobladas, si se mantiene el sistema de circunscripciones insulares y se quiere garantizar una cierta pluralidad en El Hierro o La Gomera, esas islas necesitan entre tres y cuatro diputados para evitar que solo las represente en exclusiva el Curbelo de turno, perpetuando un sistema muy viciado. Nadie parece darle ninguna importancia a ese asunto, pero es clave. La triple paridad castiga la proporcionalidad, pero atiende a la pluralidad, al hacer que en las islas menores la representación garantice la presencia de distintas opciones partidarias e ideológicas, no solo de la mayoritaria. Lo razonable, a partir de eso, habría sido corregir las disfunciones de la representación insular con una lista regional cuanto mayor mejor, un sistema que define una clase política que responde ante toda la región y no ante una isla en concreto. La presencia en el Parlamento de Canarias de diputados elegidos regionalmente condiciona y contagia de "canariedad" la suma de representaciones insulares que articula hoy la política regional, y habría acabado por dar lugar en un futuro a un Parlamento elegido mayoritariamente en base a una circunscripción regional. ¿Por qué cambió Nueva Canaria la que era su idea inicial? Porque Nueva Canarias ha renunciado ya a ser un partido de implantación regional, y lo que busca -imitando el modelo ático al que tanto crítica- es ser la primera fuerza grancanaria. Por eso optó por el reparto de restos antes que por la lista regional.

Después de dos años de debate público alimentado por "Demócratas para el Cambio", de pronunciamientos partidarios, ponencias y comisiones parlamentarias, opiniones de expertos y componendas de los partidos, la opción de la mayoría -el colegio de restos- es un formato bastardo, inexplicablemente avalado por "Demócratas para el Cambio", en abierta contradicción con sus propios criterios y compromisos de partida. Dicen que se trata del único modelo que aceptarían los partidos, pero yo creo que es una chapuza de tomo y lomo que no resuelve nada, cabrea a la gente, que solo ve cómo los partidos se reparten más diputados, y demuestra claramente el fracaso de nuestras instituciones y de nuestra sociedad civil.

Ahora Coalición remata la faena de esta reforma que no saldrá, con la chafarmejada de los tres diputados. Un sistema "pret a porter" que solo resuelve lo de Fuerteventura, pero que a Coalición le conviene. Cada partido hace la propuesta que más le interesa, o no hace ninguna -como el PP- y se suma a lo que no va a salir. Lo que está ocurriendo con la reforma del sistema electoral es una patética vergüenza. Los partidos canarios ya han demostrado que son incapaces de consensuar un sistema. Me temo que tampoco serán capaces de forzarlo en la negociación de un Estatuto cada día más atrasado. Si esto sigue así, en 2019 volverán a repartir los diputados de acuerdo con la "triple paridad". Para que luego digan que es un sistema fracasado: ya va camino de cumplir los 40 años. Y ahí sigue.

A BABOR FRANCISCO POMARES