Venezuela
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Los obispos, preocupados por el "proceso de cambios"


EFE, Caracas
2/may/03 5:56 AM
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Chávez promueve su "revolución bolivariana" como un proceso de cambios profundos con el que ha prometido "refundar la República".

Según la CEV, "el pueblo no logra entender cuál es la base constitucional y la legitimidad democrática" de la "revolución bolivariana" del gobernante venezolano.

"A este respecto, reiteramos que es importante impulsar la profunda necesidad de cambio en una dirección correcta, para que dotemos al país de un proyecto compartido con todos", indicó un comunicado divulgado por la CEV.

La CEV ha criticado reiteradamente el "lenguaje violento" del jefe del Estado, que buscaría "dividir a los venezolanos", y también el presunto deterioro del Estado de Derecho en el país desde que Chávez asumió el Gobierno, en febrero del año 1999.

Durante los actos religiosos de la pasada Semana Santa, el Cardenal Ignacio Velasco reiteró el llamamiento a los venezolanos para "luchar por la libertad y la democracia" en el país.

En el documento de la XXX Asamblea Extraordinaria, la CEV manifestó que "comparte" con los venezolanos las "penas y sufrimientos" generadas por males como la "pobreza", que azota a un 80 por ciento de la población.

Difamaciones

Se quejó de las "descalificaciones, difamaciones y calumnias que sufre la Iglesia Católica como institución", y manifestó que esa situación "no debe ser ocasión para el desaliento".

"Reafirmamos nuestra voluntad de seguir al lado del pueblo, con nuestras obras de servicio y fraternidad (...) con la predicación de la verdad (...) el bien y la verdad triunfan siempre sobre la arbitrariedad y la imposición", manifestó la directiva católica en su comunicado.

La polémica relación que mantiene Chávez y la CEV se deterioró más luego que el propio jefe del Estado y muchos de sus partidarios vincularon al prelado con el golpe de Estado que el 11 de abril del 2002 derrocó el Gobierno "bolivariano" durante cuarenta y ocho horas.

El presidente de la CEV, monseñor Baltazar Porras, fue uno de los suscriptores del decreto que proclamó al entonces líder empresarial Pedro Carmona como presidente del fugaz gobierno transitorio instalado en el país tras el golpe de Estado.

Carmona, quien liquidó todos los poderes públicos venezolanos con su primer decreto, se encuentra prófugo de la justicia local y exiliado en Colombia desde junio pasado.

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