Vivir
LO ÚLTIMO:
Cuatro heridos en un ataque con cuchillo a una escuela en Oslo leer

Conciliar el ocio con el sosiego y la paz públicas, asignatura pendiente

Que lo prohibido incita y resulta atractivo está en la esencia de la rebeldía, el rol que deben asumir los jóvenes de cualquier sociedad en toda época. Pero el fenómeno del "botellón" no puede resolverse a golpe de decreto.

24/feb/02 21:36 PM
Edición impresa

"Lo prohibido incita, resulta atractivo", comentó el magistrado Fernández del Torco en un momento del debate. Es la esencia de la rebeldía que se supone a los jóvenes, razón del rol que se les asigna en cualquier sociedad, por lo que no parece que el fenómeno del "botellón" pueda resolverse a golpe de decreto.

En este sentido, el jurista se inclinaba por soluciones más prácticas y efectivas: "Hay que hacer entender a los jóvenes que se puede beber con responsabilidad" y convencerlos, de igual manera, de que un consumo excesivo pone en peligro su salud.

Como sujetos de derecho, los jóvenes, y así lo abanderó Emiliano Oliva, "pueden beber en la calle, mientras los vecinos descansan", una reflexión que fue matizada por Del Torco cuando señaló que "el derecho acaba cuando el abuso comienza".

Entonces, ¿cómo se debería conciliar el ocio con el sosiego y la paz públicas?

De nuevo fue Fernández del Torco quien apuntó una nueva alternativa: la posibilidad de delimitar horarios de salida por edades, partiendo de una definición clara del menor, 14 años, y del concepto de emancipación, 16 años.

Emiliano Oliva insistió en la asunción por parte de la administración de "políticas directas. Si no quieren que los jóvenes beban en las calles deben ofrecer alternativas".

José Santana medió indicando que "hay una carencia evidente de infraestructuras, de instalaciones donde poder desarrollar ocio alternativo. Todos tenemos algo que ver y hacer", para acabar afirmando que los locales están abiertos desde las seis de la tarde, pero la gente empieza a llegar a ellos de madrugada.

En opinión de Jeremías Rivero "el ocio de los jóvenes es contraproducente con el descanso de los vecinos", y fue la experiencia de Rafael de Saja quien advirtió de las dificultades que entraña organizar y conducir este ocio.

A qué precio

En la base del consumo por parte de los jóvenes en el exterior de los locales estaría, entre otras razones, el elevado precio de las bebidas alcohólicas, un argumento que esgrimió Fernández del Torco.

El representante empresarial respondió señalando que "bajar los precios no es una buena política. No se bebería responsablemente", a lo que respondió del Torco afirmando que "los precios impiden consumir calidad".

En este sentido, Sergio Abreu y Emiliano Oliva comentaron que para los jóvenes es más asequible ir al supermercado a comprar el clásico "pack", que consumir los caros combinados que se sirven en los locales.