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JUANJO Y OTROS ALUMNOS DEL COLEGIO SANTA ROSA DE LIMA

Carta por la paz


5/feb/03 23:07 PM
Edición impresa

NOS QUEJAMOS de que la vida es dura, pero si sólo viviésemos un solo día en Pakistán o en cualquier país en guerra o viéramos una fotografía cambiaríamos de actitud.

En un lugar donde la supervivencia de alguien depende de un arma. Los niños y niñas van armados con escopetas más grandes que ellos, saber que cada vez que salgas a la calle alguien te puede estar apuntando con un arma y que te sigue a todas partes. Que tu hogar en un momento u otro se puede derrumbar y la única opción que les queda es ir a un campo de refugiados. En estos países la única esperanza es sobrevivir un día más. Esta gente al despertarse lo que ve es un día oscuro, sin libertad, sin ilusión...

Muchos países colaboran para poder ayudar a estas personas y devolverles la ilusión de vivir, pero el mundo no es perfecto y siempre habrá alguien que lo quiera cambiar. Los niños en estos países no reciben educación. Desde muy niños los ponen a luchar por una causa que ellos desconocen. Estos niños y niñas no tienen el cariño de unos padres porque cuando eran pequeños fueron arrebatados de sus brazos para poderlos entrenar para luchar.

Nos quejamos cada vez más de que todo está más caro. Sin embargo, no nos damos cuenta de que por lo menos tenemos algo con que alimentarnos y no tenemos que ir a buscar los alimentos a un lugar apartado como hacen ellos.

Cada vez nos hacemos más consumistas y sólo nos importara nuestra apariencia y no nuestra personalidad. Esta gente se viste con harapos y no se quejan porque tienen algo para ponerse y abrigarse un poco. En estos países los niños crecen en un ambiente donde piensan que la guerra es un simple juego, ya que eso es lo único que ven.

¡Para poder ayudarlos, no basta con la ayuda de una sola persona, ni de una comunidad, sino la de todo el mundo!

JUANJO Y OTROS ALUMNOS DEL COLEGIO SANTA ROSA DE LIMA