Vivir
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
La Junta Electoral prohíbe el 'Día del Vecino' y el 'Día de la Juventud' en Santa Cruz de Tenerife leer

Indefensos ante el POLEN

La inhalación de los pólenes de las gramíneas durante la floración, considerados los más agresivos, producen reacciones alérgicas al 15 por ciento de la población.

EFE, Madrid
16/mar/03 1:31 AM
Edición impresa
EFE, Madrid

Las enfermedades alérgicas son muy prevalentes en los países desarrollados y en las zonas urbanas, donde se multiplican los casos de personas con manifestaciones alérgicas a pólenes, epitelios de animales, ácaros y látex, que son los más comunes.

Los especialistas en alergia explican este incremento en un fallo del sistema inmunológico debido en parte a la higiene que rodea a los niños desde su infancia, lo que provoca respuestas equivocadas ante sustancias que no son dañinas.

Antes el sistema inmunológico de los niños debía defenderse de multitud de organismos patógenos se mantenía alerta de forma muy eficaz, mientras que hoy, que se goza de una alimentación y medio ambiente libre de gérmenes, se producen respuestas que los especialistas denominan como equivocadas frente a estas substancias.

Esto es lo que los alergólogos han llamado la hipótesis de la higiene y que explica que por ejemplo la enfermedad de fiebre del heno, como se conoce a la alergia al polen, no fuera descrita hasta 1873 por un médico inglés, que la definía como una patología rara y propia de la aristocracia británica.

La inhalación de los pólenes de la gramíneas que quedan diseminadas en la atmósfera durante el periodo de floración de estas plantas, que son muy numerosas y se consideran los pólenes más agresivos y alergénicos, produce hoy problemas en un 15 por ciento de la población de los países desarrollados.

También hay una explicación que ofrecen los alergólogos acerca del mayor número de reacciones alérgicas al polen en las zonas urbanas y es el aumento del número de vehículos que utilizan el combustible diesel para sus desplazamientos.

Javier Subiza, responsable del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), explica que hay partículas que se desprenden de los vehículos alimentados con combustible diesel, que tienen la particularidad de potenciar los efectos de la alergia a los pólenes.

Campos de olivos

Además de los pólenes a las gramíneas, que se desprenden durante los meses de mayo, junio y julio, hay polinización durante casi todo el año de otras especies como las parietarias, que a diferencia de las gramíneas, frecuentes en el centro y norte de la península, son muy abundantes en las zonas costeras del Mediterráneo.

Después de las gramíneas, el polen del olivo es la causa principal de polinosis en las provincias de Córdoba, Sevilla, Málaga, Granada, Ciudad Real y Toledo.

Los alergólogos, que prevén una primavera con concentraciones muy altas de gramíneas en el aire, aconsejan iniciar los tratamientos con antelación, según la prescripción médica, aunque insisten en que la primera medida es evitar el alergeno. Tan difícil como evitar respirar los pólenes en la época de polinización lo es el no tener contacto con los epitelios de animales como perros y gatos, una alergia también muy frecuente en la población, por la frecuencia de estos animales en la vida cotidiana.