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Cáritas aumentó en 2002 la calidad de vida de noventa mayores desfavorecidos

El centro Hassidím, ubicado en el barrio de Ofra, ofrece a los usuarios no sólo una atención personalizada, sino, además, un ambiente familiar, destinado todo ello a mejorar la calidad de vida. Con frecuencia, no se puede afrontar la demanda, pues desborda la capacidad del geriátrico.
D.BARBUZANO, Tenerife
7/may/03 6:21 AM
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D.BARBUZANO, Tenerife

 

Cáritas Diocesana de Tenerife, a través del centro de estancias diurnas Hassidím, ubicado en Ofra, atendió el pasado año a 90 personas mayores, 8 de las cuales fueron acogidas.

Es de destacar que la mayoría de estas personas son mujeres, con edades comprendidas entre 71 y 80 años.

Los mayores llegaron al centro a través de las familias, trabajadoras sociales del centro de salud e interparroquial de Ofra y voluntariado de la zona.

Los atendidos y acogidos proceden de Camino del Hierro, Chimisay Alto y Bajo, Santa Clara, Cruz del Señor, Miramar, Somosierra, Los Gladiolos, La Laguna y Taco.

Los motivos por los que suelen ingresar en el centro son la soledad, la sobrecarga familiar, la depresión y el principio de demencia.

Siete mujeres y dos hombres causaron baja en el centro Hassidím durante 2002. Dos fueron derivados a residencias especializadas, tres tuvieron que volver a sus domicilios por intervención quirúrgica y para hacerse cargo sus familiares de ellos ante el deterioro físico alcanzado, y dos más murieron.

Los responsables del proyecto destacan que una de las ideas claves cuando se creó el centro fue dar una alternativa eficaz a aquellas familias y mayores que, aún teniendo condiciones estables, ya no poseían suficientes aptitudes para moverse independientemente ante los recursos que ofrece la sociedad. Además, ésta premisa iba unida al propósito de vincular el mayor al entramado social de su entorno.

Se mantuvo una coordinación con profesionales del ámbito social, ofreciendo a los usuarios servicios para mejorar sus condiciones de vida, como el programa domiciliario Mararía, el departamento de la tercera edad y minusválidos del Ayuntamiento de Santa Cruz y Cruz Roja con la teleasistencia.

En el área sanitaria sobresale la coordinación con los médicos de cabecera y especialistas de los mayores del centro, con el fin de mantener y buscar alternativas favorables a los cambios propios del envejecimiento.

La parte educativa se caracterizó por el trato puntual de proyectos o entidades como Ansina, Proyecto Hombre, CajaCanarias, que ofertó una guagua para llevar a los mayores a la playa de Las Teresitas, y el Icfem, que posibilitó la ayuda de auxiliares de geriatría.

En la memoria de la labor realizada el pasado año se hace constar que "lo lamentable es que no podemos responder a la cantidad de demandas, debido a que el centro está al completo en muchas ocasiones. Es muy común oír comentar por parte de los demandantes los motivos por los que no existen centros de estas características por las diferentes zonas comunitarias. Este comentario nos hace plantearnos la gran necesidad de muchos mayores y familiares que, no pudiendo acceder a centros privados, se encuentran con una seria problemática".

Entidades públicas

Por otro lado, la buena respuesta que tiene el centro con diferentes entidades públicas, ha favorecido enormemente la cobertura de necesidades básicas, lúdicas y materiales del conjunto de mayores que forman parte de Hassidím.

El Plan de Intervención Individualizado es una de las piezas claves para la efectividad del trabajo de los profesionales del centro, que a través de las reuniones semanales de equipo unifican criterios y objetivos individualizados que más tarde repercuten a nivel grupal. "Se trata ?dicen? de una tarea que abordamos continuamente con cada uno de los mayores y donde, a través de un trabajo coordinado por áreas, conseguimos mejorías más completas respecto al mundo que rodea a cada mayor. Es nuestro motor y el fundamento de la labor que realizamos a diario. Sin este tipo de implicación sabemos que cada una de las actividades que desarrollamos por áreas se sectorializarían y los resultados del trabajo final menguarían".

Durante el mes de febrero y hasta finales de mayo, los profesionales del centro recibieron varios cursos formativos que abarcaron conocimientos diversos como, por ejemplo, nutrición geriátrica, movilización de enfermos, terapia ocupacional o alzheimer. Con esta formación, su trabajo se vio reforzado por fundamentos indispensables para su adecuada atención diaria.