Cultura y Espectáculos

La Sinfónica de Tenerife interpreta el "Triple concierto" de Beethoven

Esta obra maestra se representará el viernes, día 7, a partir de las 19:30 horas, en la Sala Sinfónica del Auditorio, y se completará con la "Sinfonía número 2" del músico alemán.
El Día, S/C de Tenerife
5/dic/18 6:19 AM
Edición impresa
La Sinfónica de Tenerife interpreta el "Triple concierto" de Beethoven

La Sinfónica de Tenerife ofrecerá uno de los hitos del repertorio musical, el "Triple concierto" de Beethoven, un programa dedicado al músico alemán que se completa con la "Sinfonía número 2".

Lorenza Borrani, especialista en el estilo clásico, será la encargada en calidad de directora y violinista de abordar, junto a Luise Buchberger al chelo y Ashok Gupta al piano, esta obra maestra, el viernes, día 7, a las 19:30 horas, en la Sala Sinfónica del Auditorio de Tenerife.

El "Concierto para violín, piano y violonchelo en do menor op. 56", único en la literatura musical, destaca tanto por su originalidad como por su rareza. Beethoven no solo innovó al componer una partitura para más de un instrumento solista, sino también al hacerlo para una combinación totalmente nueva hasta la fecha: el trío de piano con orquesta. Si bien existen antecedentes de esta combinación, el lenguaje musical del compositor alemán lo convierten en una obra mucho más evolucionada.

En su interpretación, se intercalan momentos de gran virtuosismo en los solistas, un diálogo lleno de lirismo con la orquesta, a la que Beethoven equiparó en importancia con los solistas, otra de las grandes novedades que introdujo en esta partitura. En esta ocasión, la violinista y directora Lorenza Borrani, la violonchelista Luise Buchberger y el pianista Ashok Gupta serán los encargados de hacer, junto a los músicos de la Sinfónica de Tenerife la lectura musical de esta obra tan querida en las salas de conciertos.

Para completar el programa, la orquesta tinerfeña llenará la Sala Sinfónica del Auditorio de Tenerife con la vitalidad y el optimismo de la "Sinfonía nº 2 en Re mayor, op. 36". Llama la atención tal energía dado que fue escrita en 1802, un año trágico en la vida de su autor, coincidiendo con el testamento de Heiligenstadt, una carta en la que manifiesta pensamientos suicidas a causa de su sordera. Se trata de una obra llena de matices, con una rica y variada orquestación que permitirá a la formación del Cabildo ofrecer una ejecución dinámica.