Canarias

Los frutales compensan el gran declive de la papa y los altibajos de la viña

La producción canaria de tubérculos pierde 33.181 toneladas de 2014 a 2017, con tendencia siempre a la baja, mientras que los frutales no cítricos crecen en 58.605 y el total de cultivos leñosos, en 53.247.
Álvaro Morales, S/C de Tenerife
9/dic/18 6:28 AM
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Los frutales compensan el gran declive de la papa y los altibajos de la viña

Álvaro Morales, S/C de Tenerife

Desde hace décadas, se ha constatado la reducción en Canarias de cultivos como el del tomate, otrora clave en las exportaciones. Sin embargo, la evolución de la producción agrícola de 2014 a 2017, según los datos del Instituto Canario de Estadística (ISTEC), deja a otros productos en peor situación, con especial protagonismo para los cultivos herbáceos, que bajan en 49.230 toneladas entre esos años (de 429.057 a 379.827), y las papas, que lo hacen en 33.181, bajada más pronunciada que la del tomate: 21.138.

En compensación, los frutales crecen en ese periodo en 53.247 toneladas, aunque su incremento no es general y, por ejemplo, los cítricos bajan en 1.419 toneladas, si bien tuvieron un repunte de 597 en 2015 respecto a 2014. En este caso, se ha pasado de 19.630 a las 18.211 toneladas del año pasado. En total, los cultivos leñosos suben en 53.247.

La evolución de la papa es preocupante porque ha experimentado una reducción considerable que no se equilibra con el repunte de 2016. Así, ha pasado de las 109.493 toneladas en total de 2014 a las 106.016 de 2015, las 115.172 de 2016 y las escasas 76.312 del anterior ejercicio. Una de las bajadas más pronunciadas y constantes se ha dado con la temprana, que de 52.739 toneladas en 2014 pasó a 31.018 de 2017. La extratemprana también ha sufrido un declive, pasando de 30.750 a 23.081, aunque con un repunte muy destacable en 2016, cuando llegó a 37.084. Por su parte, la papa tardía ha descendido de 14.358 a 11.473 y la de media estación, aunque con altibajos, se ha mantenido: 6.633 toneladas el último año analizado frente a las 6.876 de 2014.

En esta misma familia, la batata y el boniato siguen equilibrados, con 4.107 toneladas en 2017, frente a las 5.049 del año previo, las 5.051 de 2015 y las 4.770 de 2014.

Los altibajos del viñedo n esconden, sin embargo, que de las 20.318 toneladas de uva de 2014 se pasó a 14.951 el año anterior. Eso sí, en 2015 hubo 18.407 y, un ejercicio después y porque fue un pésimo año para este cultivo, tan arraigado en las Islas, se bajó a 9.840.

En cuanto a los crecientes frutales, destaca, sobre todo, la evolución al alza del plátano, que sube en 57.761 toneladas en estos años, con 421.297 en 2017, 417.495 un año antes, 381.968 y 363.536.

Aunque las cantidades son muy inferiores a esas, entre los cultivos leños sobresale también la proporción de subida del olivo. Principalmente, en lo que se refiere al olivar de aceituna para elaborar aceite, que ha crecido desde las 463 de 2014 a más del triple: 1.527 en 2017. También es ascendente la evolución de la aceituna para mesa, que ha ido pasando de 257 los dos primeros años, a solo 58 pero a 621 en 2017.

Las hortalizas, por el contrario, han descendido en sus cifras globales, si bien presentan importantes aumentos de ciertos productos, como los pepinos. En total, esta familia cerró 2017 con 261.129 toneladas, cifra superior a las 253.836 del año previo, pero inferior a las 286.594 de 2015 o las 274.592 de 2014. Los pepinos compensan, en parte, esta bajada al pasar de 38.265 a 41.665, con 39.770 y 27.256 en los ejercicios intermedios.

Por supuesto, el tomate ha confirmado su declive en estos años, llegando a 74.131 en 2017, frente a las 82.543 del año previo, las 95.416 de 2015 o las 95.269 de 2014, con lo que ha perdido esas 21.138 citadas en este periodo. Una hortaliza al alza, aunque con cifras mucho más humildes, es la sandía, con 11.885 toneladas en 2017 en contraposición a las 10.223, 10.608 y 9.863 de los años anteriores. También crece el pimiento, que logró 17.031 toneladas en 2017 frente a las 16.073, 15.505 y 15.855 de los otros ejercicios.

Los cultivos cerrajeros han descendido un poco (de 25.878 a 25.059), y las flores y plantas ornamentales descienden más, de 12.297 a 10.166 toneladas.

Éxito de papayas, mango y manzanas en el exterior

Los datos del ISTEC, básicos para la consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca, presentan una evolución muy llamativa en la exportación de ciertos productos agrícolas canarios. Así, por ejemplo, destaca cómo ha crecido el envío de manzanas frescas, que ha pasado de 164,419 toneladas en 2012 a 543,983 en 2017. También se ha comportado al alza las papayas frescas, que de las 1.638,114 toneladas enviadas fuera en 2012 llegaron a 3.165,133 en 2017. Aunque con un peso mucho más humilde, el mango se ha sumado a este éxito y de las escasas 8,3 de 2012 ha pasado a 116,546. No obstante, y por supuesto, la cifra aplastante la sigue presentando el plátano fresco, que ha equilibrado los años de descensos y, en 2017, alcanzó las 155.958 toneladas, por encima de las 154.107 de 2012. Por el camino, exportó 150.782 en 2016, y 147.962, 166.283 y 168.226 los otros años. Aunque la producción no ha experimentado un aumento tan pronunciado, la salida de aguacates sí ha subido de forma considerable, evolucionando de solo 370 en 2012 a 3.822 el último año analizado. Los tomates, por el contrario, confirman su declinar con la siguiente involución: de 97.114 toneladas a 52.819.

Más producción de leche y carne de vaca y cabra

En ganadería, destaca el incremento experimentado en la producción de carne de vaca, que ha pasado de las 2.005 toneladas de 2014 a las 2.079 de 2015, las 2.393 de un año después y las 2.727 de 2017. También ha crecido la de cabra, que en 2014 dejó 264 toneladas frente a las 278, 295 y 355 de los ejercicios siguientes. Por supuesto, este incremento se ha reflejado también en los litros de leche en ambos casos: en la de vaca, el alza ha llevado las toneladas de 28.990 a 32.860, 37.959 y 41.631, mientras que las de cabra, de 33.473 a 40.986, 43.127 y 46.675.

El PIB y el valor del área suben por segundo año

En cuanto al Producto Interior Bruto según los precios del mercado y el valor añadido bruto según los precios básicos por las ramas de actividad, la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca canaria han ido recuperando en 2016 y 2017 la pérdida de los años previos. Así, y según el Instituto Nacional de Estadística, ese último ejercicio presentó un valor de 529.765, frente a los 514.030 de 2016, los 503.098 de un año antes y los 577.127, 592.282, 634.645 y 704.243 previos.