Canarias

La falta de inspectores genera un "embudo" en las importaciones

El personal de sanidad animal en el puerto tinerfeño se ha reducido de tres a uno Los importadores advierten de que la situación puede repercutir en los precios finales.
M.G., S/C de Tenerife
12/dic/18 6:25 AM
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La falta de inspectores genera un "embudo" en las importaciones

M.G., S/C de Tenerife

La pérdida de personal en las administraciones públicas -que solo recientemente ha empezado a paliarse- ha afectado a numerosos servicios públicos. El último "damnificado" de esta situación es el centro de inspección portuaria de Santa Cruz de Tenerife, que en los últimos meses se ha quedado sin dos de sus tres profesionales dedicados a la sanidad animal, lo que está repercutiendo en las importaciones de productos, en especial los cárnicos.

Francisco González, presidente de la Federación de Alimentación y Consumo de Canarias (Facca), define como "un embudo" la situación generada por la falta de efectivos en esta instalación. Según el empresario, este problema convierte el puerto tinerfeño en "dependiente" del de Gran Canaria, donde sí cuentan con el personal suficiente para inspeccionar los productos procedentes de países que no pertenecen al ámbito de la Unión Europea.

La merma de profesionales se ha producido después del verano, cuando dos de los inspectores cambiaron de destino sin que se les haya sustituido. El que aún permanece en las instalaciones portuarias "hace lo que puede", reconoce Gómez, pero no es suficiente para que los despachos de mercancías se realicen con la agilidad necesaria. A juicio del también vicepresidente de la CEOE y de la Cámara de Comercio de la provincia occidental, es urgente "reponer personal".

Aunque este recorte de la plantilla de funcionarios no crea desabastecimiento -reconoce Gómez-, sí que puede elevar el precio de los productos, dado que cuanto más días pasan estos en los contenedores, más tienen que abonar los importadores. "Todo lo que encarece se pone en el precio posterior", señala el empresario.

La Subdelegación del Gobierno, de la que depende el servicio de inspección sanitaria en los puertos, alega que, pese a la pérdida de inspectores dedicados a la sanidad animal, "hay personas cualificadas en sanidad vegetal, de forma que se garantiza la cobertura de las demandas de sanidad animal". La situación -según la representación de la Administración estatal- se ha "subsanado inmediatamente para evitar incidencias".