Tenerife Sur

Arafo se desmarca y no reservará los 50.000 euros para el polígono

Discrepa con que el municipio asuma el mantenimiento del 53% del complejo industrial cuando los beneficios se repartieron al 33% y adjudica ese trabajo a una empresa privada.
J.A. Medina, Arafo
6/mar/19 6:19 AM
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J.A. Medina, Arafo

El alcalde de Arafo, José Juan Lemes, hizo público que el gobierno municipal que lidera no presupuestará este año el dinero comprometido para la puesta en marcha de la Entidad Urbanística de Conservación del Polígono Industrial Valle de Güímar.

"Este año en el presupuesto municipal no vamos a supeditar esos 50.000 euros que año tras año no se han podido utilizar y hemos decidido formalizar un contrato con la empresa que desde hace varias semanas está ejecutando las obras de rehabilitación de jardines, arquetas y señalización de nuestra parte del polígono", señala a través de su cuenta en Facebook.

Un anuncio público que incluye una defensa a ultranza de que el pago del mantenimiento del complejo industrial del sureste de Tenerife sea sufragado al 33% por los ayuntamientos de Candelaria, Güímar y Arafo, en corresponsabilidad con el reparto de los obtenido por cada municipio en el momento de la recepción del polígono.

Lemes Expósito explica que el Ayuntamiento de Arafo lleva varios años consignando en el presupuesto municipal "nuestros 50.000 euros para aportarlos en cuanto se formalizara La Entidad Urbanística de Conservación. Un año tras otro dejamos de hacer otras cosas con un dinero que, según nuestra Intervención Municipal, solo podíamos gastar en el marco de la mencionada entidad".

El regidor arafero no deja de reconocer que ha transcurrido "mucho tiempo de polémica", por lo que agradece "a las personas que han apoyado desde un principio esta pugna en defensa de los intereses de los araferos y araferas, personas que han trabajado con nosotros para que Arafo, el municipio con menos habitantes y, por tanto, con menor presupuesto, no tenga que aportar el 52% de los gastos de un mantenimiento cuando ha recibido el 33% en la compensación por la venta de naves y parcelas".

Lemes parece sentirse liberado con esta decisión y puntualiza que "no es cierto, por ejemplo, que se quisiera cobrar a los propietarios (industriales) un euro de mantenimiento por cada metro cuadrado de su propiedad". Recurre el alcalde a un estudio "que refleja que la media de superficie de las empresas del polígono es de unos 600 metros cuadrados y que el coste a aportar, alrededor de 75 euros mensuales, dista mucho de los disparatados 600 euros con los que se pretendió confundir" al propio empresariado.

Otro estudio, elaborado por técnicos de la Asociación Mixta, apostilla lemes, "cifra el mantenimiento del Polígono en algo más de 400.000 euros anuales", en consonancia con los gastos registrados por el complejo durante los últimos años.

"La entidad de conservación no se ha podido crear", un hecho constatado en el proceso actual que vive el polígono industrial Valle de Güímar, inmerso en procedimientos judiciales y soluciones a causa de los vertidos ilegales al mar y del saneamiento.

El origen del conflicto data de 2009, cuando los tres ayuntamientos, "al no haber recibido el 10% de aprovechamiento medio cada vez que se vendía una parcela o nave en el polígono industrial Valle de Güímar, fueron compensados por La Asociación Mixta (Cabildo de Tenerife, Cajacanarias y Ministerio de Fomento) con un 33% de suelo del que dispone El polígono para equipamiento deportivo, el 33% de un local en la zona cívico comercial, el 33% del dinero que se ingresó a los tres ayuntamientos, el 33% del Pozo de Chiguengue (aún sin entregar) y una nave industrial de 600 metros para cada municipio.

"Todo a partes iguales para Güímar, Arafo y Candelaria. Pese a que Arafo posee algo más del 50% de la superficie total y, por tanto se vendieron más suelo y naves en su territorio, este hecho no derivó en recibir los bienes que le correspondían por su superficie".

El alcalde recuerda que Güímar delimitó su espacio con una "raya azul para ocuparse únicamente de mantener los jardines de su territorio, mientras Arafo solo ha podido hacer trabajos puntuales". Lemes destacó que Arafo "se ocupó de declarar una obra de emergencia en las instalaciones del emisario submarino, con lo que comenzó a liderar los trabajos de saneamiento". Esta vez, "los gastos de la obra (unos 160.000 euros) sí fueron repartidos al 33%, aunque en un principio fue pagada íntegramente por Arafo".