Canarias

Cae una red de tráfico de drogas que operaba en Lanzarote

La organización trasladaba desde Holanda a Barcelona drogas sintéticas ocultas en el interior de vehículos y caravanas. Además, vendían cocaína a una banda suiza.
Efe, Barcelona/Las Palmas
20/mar/14 1:41 AM
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La Guardia Civil detuvo a once personas en una operación que permitió desmantelar una red de supuestos narcotraficantes que operaba en Cataluña y en Lanzarote, y que adquiría drogas sintéticas en Holanda y vendía cocaína a una organización suiza.

Según informó ayer el Instituto Armado, en la operación, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 2 de Arrecife (Lanzarote), se intervinieron cinco kilos de droga sintética (metanfetamina y speed) y 1.000 pastillas de éxtasis, importados desde Holanda, así como cinco kilos de cocaína, 90.000 euros y una pistola.

La investigación se inició en noviembre de 2012, cuando la Guardia Civil comprobó que la red trasladaba desde Holanda a Barcelona drogas sintéticas ocultas en el interior de vehículos y caravanas.

Tras el seguimiento efectuado a la organización, los funcionarios públicos de la Guardia Civil pudieron determinar que el grueso de la banda estaba afincado en Barcelona y poblaciones de la provincia, como Mediona, Sant Andreu de la Barca, Pallejà, Santa Margarida, Caldes de Montbui, Gavà, Sant Boi de Llobregat, Cornellà y Òdena.

Según la Guardia Civil, además de importar drogas sintéticas desde Holanda, la banda también adquiría cocaína a otros narcotraficantes y la entregaba a un miembro del grupo residente en Lanzarote.

Esta persona, A.J.V.S., de nacionalidad española, fue arrestado el pasado 26 de febrero, durante el registro de su vivienda, en el que se requisaron algo más de 4.000 euros en efectivo.

Fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Las Palmas indicaron que este detenido se dedicaba a distribuir la droga de la organización en Lanzarote.

En la operación también se detuvo en Barcelona a dos personas de origen bosnio y residentes en Suiza, que, supuestamente, se habían trasladado a la capital catalana para adquirir y trasladar al país helvético tres kilos de cocaína, los cuales fueron intervenidos en el hotel en el que estaban alojados.

Para llevar a cabo esta operación y desmantelar la red, la Guardia Civil estuvo en permanente contacto con las policías de Holanda y de Suiza, y bajo la coordinación de Europol.