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MARCOS MARTÍNEZ *

Boccaccio, primer cronista de las Islas Canarias


24/feb/02 19:50 PM
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GIOVANNI BOCCACCIO (1313-1375), junto con Dante (1265-1321) y Petrarca (1304-1374), a quienes en cierta medida consideraba sus maestros, es el escritor más célebre de la Edad Media italiana y uno de los grandes autores de la literatura universal, maestro del cuento y creador de la prosa italiana con su famosa obra el "Decamerón" (1348-1353). Fue el hijo natural de un relevante hombre de negocios ligado a la importante compañía financiera y mercantil de los Bardi, particularmente poderosa en Nápoles y Florencia. El propio Boccaccio llegó a realizar en su adolescencia alguna función de contable de esta sociedad bancaria, además de desempeñar varios cargos, entre ellos el de embajador en Aviñón, junto a Inocencio VI y Urbano V, cuando su fama literaria era ya muy sólida. Entre las numerosas obras que se le asignan, algunas escritas en latín y todavía no traducidas al castellano, está una especie de crónica, muy breve, apenas dos páginas y media, en latín, sobre las islas atlánticas. La historia de este escrito, en síntesis, es la siguiente. Como hemos referido ya en un artículo anterior (EL DÍA, 10-02-02), entre los viajes europeos que tienen lugar a Canarias en el siglo XIV sobresale la expedición portuguesa, de 1341, patrocinada por el rey de Portugal, Alfonso IV, comandada por el genovés Niccoloso de Recco y el florentino Angelino del Teggia. La expedición parte de Lisboa, el 1 de julio del citado año, y después de cinco días llega a unas islas del Atlántico, de las que regresan a primeros de noviembre del mismo año. Hacia el 15 de ese mes son enviadas a Florencia unas cartas, desde Sevilla, por unos mercaderes florentinos, escritas en italiano vulgar, informando de un relato sobre islas del Atlántico recién descubiertas que le habían oído al genovés Niccoloso de Recco, a la sazón residente en Sevilla, después de volver de la expedición mencionada. De estas cartas Boccaccio redacta en latín un informe que titula "De Canaria et insulis reliquis ultra Ispaniam in Occeano noviter repertis", que traducimos por "Sobre Canaria y las otras islas recientemente descubiertas en el Océano más allá de España". Este informe boccacciano permaneció inédito hasta 1826, fecha en la que fue descubierto por Sebastián Ciampi, en un códice, conservado en la Biblioteca Nacional de Florencia, conocido como "Zibaldone Magliabechiano". Desde entonces acá estas páginas han sido objeto de un rocambolesco debate sobre si son o no son de Boccaccio, que aquí hoy no podemos detallar (lo he hecho en un ensayo de próxima aparición que titulamos "Boccaccio y su entorno en relación con las Islas Canarias"). Baste decir, sin embargo, que actualmente los grandes estudiosos de nuestro autor, como, por ejemplo, V. Branca, no dudan de su autoría, sobre todo después de los últimos estudios realizados por especialistas italianos contemporáneos como G. Padoan, D. Pellegrini, S. Peloso, M.P. Stocchi y F. Surdich. La conclusión de todos ellos es clara: el "De Canaria" es una obra de Boccaccio en latín, escrita hacia 1346.

Desde que Ciampi lo sacara de su letargo en 1826 el "De Canaria" de Boccaccio ha sido traducido a las principales lenguas europeas: italiano, francés, alemán e inglés. Al castellano lo tradujo por primera vez, del francés, Juan Arturo Malibrán, en 1849, al verter al español la "Etnographie" de S. Berthelot, primer introductor del escrito boccacciano en la historiografía canaria. Poco después lo incorporan a sus respectivas obras tanto G. Chil y Naranjo como A. Millares Torres, sin pronunciarse sobre la autoría del mismo. Quienes sí se pronuncian en el siglo XX son D. Elías Serra Ráfols, para quien se trata de un manuscrito "atribuido gratuitamente a Boccaccio", y D. Buenaventura Bonnet, que llega a sostener que el extremo de que sea un manuscrito autobiográfico de Boccaccio "no se prueba de manera concluyente". El mismo Bonnet hizo una nueva traducción castellana, que enmienda algunos errores de la Malibrán. Hoy en día disponemos de otras versiones a nuestro idioma, como la de Miguel Martinón, sobre la base de la italiana de G. Padoan, y la más reciente de José A. Delgado Luis, que tiene a la vista la versión italiana de Rinaldo Caddeo (1928). Pero esta obra está falta de una nueva edición latina, con su traducción castellana y su comentario. Esta es la tarea que estamos realizando en estos momentos y que esperamos ver culminada próximamente en una nueva monografía. En ella queremos poner de relieve ante todo que nada menos que todo un Boccaccio escribió sobre nuestro Archipiélago en el siglo XIV, dejándonos la primera referencia seria sobre estas Islas, sus habitantes y sus productos. Antes de Boccaccio sólo teníamos lo que Plinio el Viejo nos había dicho en su obra, a fines del siglo I a.C., envuelto en la nebulosa del mito y la leyenda. Con el escrito de Boccaccio las islas atlánticas, en general, y las Canarias, en particular, comienzan su andadura en la historia europea del hemisferio sur atlántico. De lo que se dice en esta primera Crónica de las Islas Canarias haremos una exposición en nuestra intervención dentro del Seminario sobre el hombre y mundo atlánticos del siglo XIV, que proyectamos dirigir del 4 al 8 de marzo próximos, en el marco de los Cursos de Primavera de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Hasta entonces adelantaremos una breve síntesis en nuestra próxima colaboración. * Profesor titular de Filología Griega. Universidad Complutense de Madrid
MARCOS MARTÍNEZ *